Edición No. 6 - Género e Integración / septiembre - noviembre 2009
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A dos años de haber sido presentada ante los jefes negociadores del ADA/CA-UE en novimbre de 2007 (después de la Primera Cumbre Sindical para América Central y El Caribe), les recordamos el contenido de esta carta en lo relativo al tipo de integración social, económica y política que el...
Carta Sindical sobre la Integración Centroamericana y el Comerio
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A dos años de haber sido presentada ante los jefes negociadores del ADA/CA-UE en novimbre de 2007 (después de la Primera Cumbre Sindical para América Central y El Caribe), les recordamos el contenido de esta carta en lo relativo al tipo de integración social, económica y política que el movimineto sindical propone y exige para alcanzar un nivel de vida decente para los más de 38 millones de centroamericanas y centroamericanos.
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Presentación
América Central debe pensarse por sí misma y definir su proyecto de hacia dónde desarrollarnos en un marco de integración regional. La integración de nuestros pueblos y países, como una región con gran riqueza pluricultural, multiétnica y colmada de biodiversidad, es una condición básica para pensar nuestro presente y nuestro futuro; para definir nuestro camino hacia el desarrollo y articularnos con el resto del mundo.
Un proceso auténtico y propio de Integración de nuestros pueblos y países, es la mejor respuesta para una inserción activa, con nuestra propia identidad y determinación, en el marco de los procesos globales, en particular, la inminente propuesta de avanzar hacia un Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea.
El movimiento sindical de América Central y el Caribe, presenta su Carta Social SOBRE LA INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA Y EL ACUERDO DE ASOCIACIÓN ENTRE CENTROAMÉRICA Y LA UNIÓN EUROPEA, como los elementos mínimos a los que aspiramos para el desarrollo de nuestra región y para orientar cualquier proceso de colaboración entre nuestra región y la Unión Europea.
El reto de la integración en el actual contexto

1. La integración subregional adquiere hoy, una nueva dimensión estratégica y se convierte en uno de los principales instrumentos de nuestras sociedades para enfrentar los retos de la globalización. Lo que buscamos es crear un hábitat adecuado para las y los habitantes de América Central y El Caribe, para alcanzar una mejor calidad de vida dentro de una mayor equidad.
2. Esto requiere poder vincular, por medio del diálogo social, a los/as consumidores/as, empresarios/as, trabajadores/as, ambientalistas, partidos políticos, sociedad civil en general; generar políticas y mecanismos para que las facilidades otorgadas a las mercancías, a las patentes, al capital y a los inversionistas, se extiendan a las personas, en particular a los/as trabajadores/as y constituir fondos estructurales de cohesión de los países y sectores menos favorecidos.
3. Plantear la integración regional como una prioridad en la agenda política del movimiento sindical, es condición para dar viabilidad a una estrategia de desarrollo de nuestros pueblos y países.
Imagen tomada de
http://www.neteous.com/v2/img/integracion.jpg
Principios que deben orientar los procesos de integración
4. Se deberá partir del principio de que la vida humana es inviolable e inalienable y por lo mismo, hay que promover políticas económicas y sociales que garanticen el pleno disfrute de los derechos humanos, el respeto a la diversidad, la inclusión, la no discriminación y la justicia social.
5. Exigir el respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos, la paz, la libertad, la convivencia y solidaridad entre los seres humanos. Garantizar la integración e intercambio político, social, cultural y económico entre nuestros pueblos y naciones.
6. Profundizar la democracia, potenciando y facilitando la plena participación de la
Sociedad Civil en todos los procesos y acuerdos, para promover políticas económicas sociales de los Estados hacia la erradicación de la pobreza, que garanticen la seguridad alimentaria, una educación permanente para todas y todos.
7. Que el comercio fortalezca el proceso de Integración, la reactivación económica, el incremento de empleos y mejores condiciones de vida y de trabajo, todo ello en un marco de desarrollo sostenible que preserve la biodiversidad como consustancial al derecho a la vida.
Orientaciones sobre Integración Política

8. Necesitamos de una institucionalidad efectiva, democrática e incluyente, que avance hacia una nueva sociedad más justa, igualitaria, con respeto a la diversidad y el entorno ecológico de nuestros pueblos, con participación de los actores sociales en las decisiones.
9. Esto requiere una reforma de fondo de la institucionalidad de la integración, que de coherencia y efectividad a su gestión, dentro de un espacio comunitario más claramente definido. Los Estados deben asumir el rol como entes reguladores del interaccionar social, promotores de políticas macro que puedan hacer efectivo un nuevo modelo de desarrollo, preservando su identidad, soberanía, cohesión social y popular y sus raíces culturales.
10. Nuestra región debe vincularse con otros procesos de integración de América Latina, articularse como un bloque que tenga la fuerza y el poder, la posibilidad y la capacidad para relacionarse con los otros bloques en que se está conformando el mundo de hoy.
11. Deben existir espacios institucionales propios de la Sociedad Civil que permitan su accionar y representen claramente sus intereses. En ese sentido, valoramos que el CCSICA como espacio actual de la sociedad civil, debe ser reformulado para promover una mejor representación de los sectores organizados.
Imagen tomada de
http://blogs.utpl.edu.ec/relacionesinternacionales/files/2009/07/centroamerica_171.gif
Orientaciones sobre la Integración Social

12. La integración de América Central y El Caribe debe ser un instrumento hacia el desarrollo; un proceso que debe nacer desde los pueblos e integrando los pueblos; con políticas claras, mecanismos concretos con recursos específicos, que lleven a la superación de todas las desigualdades y exclusiones entre países, sectores dentro de los países y grupos a los que, el actual modelo, ha vulnerado de forma particular.
13. Que promueva políticas, reformas y adecuaciones de nuestras legislaciones laborales nacionales y regionales, para garantizar el ejercicio de los derechos fundamentales en el marco de los Convenios de la OIT. Se deben establecer como delitos los actos que atenten contra la libertad sindical y sancionarlos para evitar la impunidad; garantizar el derecho de huelga a todos/as los/as trabajadores/as/as y reducir al mínimo los requisitos para que una huelga sea considerada legal.
14. Que garantice mecanismos para universalizar el acceso a los servicios, las prestaciones y los beneficios de la Seguridad Social; para difundir las normativas y principios en materia de salud y seguridad ocupacional y promover su cumplimiento entre todos/as los/as involucrados/as.
15. Donde se reconozca el diálogo social como medio para asegurar una mayor incidencia de los actores sociales, en el diseño y adopción de las políticas socioeconómicas, laborales nacionales y regionales, y garantizar la participación de las organizaciones sindicales como interlocutoras fundamentales, para que los procesos de diálogo social tengan la necesaria dimensión socio-laboral.
16. Debe reconocer las migraciones como una dimensión de la progresiva universalización del sistema de relaciones internacionales, un aspecto vital de los procesos de integración, que hacen una contribución positiva al desarrollo económico y social de los países de la región; un medio donde la integración se da de hecho, realizada por las exigencias de la pobreza que ha generado el actual modelo económico y que deben abordarse desde una perspectiva multilateral; explorar y explicitar su potencial positivo para el desarrollo de una integración regional enraizada en los pueblos y consolidar mecanismos de concertación y coordinación regional de políticas y acciones en el campo migratorio, con una visión integral de toda la realidad humana, económica, cultural, productiva, social que conlleva.
17. Avanzar en la cohesión y superación de las asimetrías, reconociendo que la desigualdad social en sí misma, es un obstáculo para el desarrollo y que la asimetría más pronunciada y la que constituye el principal obstáculo para nuestro desarrollo económico y social, es la pobreza. De ahí que cohesión y superación de asimetrías, son condiciones para la integración con paz, democracia y desarrollo y entonces, la eliminación de la pobreza debe integrarse a la estrategia de crecimiento. La reducción de asimetrías es un reto y una oportunidad, si los programas orientados a cerrar las brechas sociales, nos conducen a la integración.
18. Procurar una integración comunitaria desde los pueblos; garantizar una participación real, orgánica y efectiva de los actores sociales y en particular del sindicalismo centroamericano. La participación de la sociedad civil organizada tiene un buen trecho del camino ya hecho y puede ser una poderosa palanca para la construcción de la unidad de los pueblos del área.
19. Debe garantizar el ejercicio de la ciudadanía. La construcción de ciudadanía centroamericana, debe ser un complemento y síntesis de la ciudadanía nacional. Se requiere crear una conciencia creciente en torno a este ideal y las instituciones y mecanismos que permitan desarrollarlo y convertirlo en parte central de la dinámica integracionista.
20. Que promueva la articulación y la participación de la sociedad civil para integrar a los excluidos, para poder convertir el crecimiento en desarrollo. La participación de la sociedad civil debe ser reconocida en las disposiciones institucionales de la integración. Hacer obligatorio que la sociedad civil sea consultada durante los procesos de formulación de políticas y participar en la aplicación de programas de cooperación que le afecten.
Los gobiernos deben reconocer la participación de la sociedad civil y la sociedad civil reconocer su responsabilidad en la construcción de una nueva comunidad basada en la cooperación y solidaridad.
21. Debemos discutir de manera tripartita, la constitución y puesta en funcionamiento de un Consejo Económico Social Subregional y otros entes de carácter tripartito, que impulsen la integración y el desarrollo de América Central.
UNA PROPUESTA DEL MOVIMIENTO SINDICAL SOBRE LA AMÉRICA CENTRAL
QUE QUEREMOS PARA LOS PRÓXIMOS AÑOS
CCT-CSACC
CON EL APOYO TECNICO DE:
ISACC-ICAES
Imagen tomada de
http://www.compostelacultura.org/imxd/evento/imx/1158919374integracionsocial.1.2.jpg
Autoreforma sindical y género
Carlos Mejia
Departamento de Organización de la CGTP
Uno de los temas que se viene discutiendo en el mundo sindical, desde hace varios años atrás es el de género. La presencia de las mujeres y su inclusión en el mundo sindical para ser más precisos. Se trata, para no ser ingenuos, de un asunto de poder.
Las mujeres han luchado por sus derechos desde mucho tiempo atrás...
El sindicalismo, por diversas razones - económico-estructurales y culturales entre otras - se constituye históricamente como un bastión del poder masculino. Ha sido y en términos generales sigue siendo un "espacio masculino". Sus costumbres, modismos, prácticas giran alrededor del universo masculino.
La creciente presencia de la mujer en el mercado laboral desde los años 60s en adelante ha sido el fundamento concreto sobre el cual articular la necesidad de una presencia femenina en los sindicatos. En general, el sindicalismo no han sido muy favorable a incorporar una mirada femenina al mundo del trabajo y los asuntos gremiales. El machismo es una de las características más desagradables de la cultura sindical de los 70s.
El feminismo -el primero, que se desarrolla en las salas de estar de la clase media- no va a ponderar la importancia de la mujer en el mercado asalariado hasta los 90s. Ya cuando la familia tradicional se encuentra en crisis, y son las mujeres la fuerza económica sin la cual no tiene viabilidad la familia trabajadora, es que el feminismo y el sindicalismo empiezan a encontrarse y dialogar.
No fue ni es un proceso sencillo. Pero actualmente tenemos algunas ideas más claras y casi aceptadas por todos y todas.
Norma Rae. Film sobre las mujeres y el sindicalismo.
Las mujeres se encuentran presentes en el mercado laboral en un número cada vez más importante. En general son casi el 50% de la PEA. En algunos sectores su presencia es mayoritaria. A nivel sindical, si bien no hay cifras confiables, podemos señalar que si bien la tasa de sindicalización femenina es baja (menos del 30%), viene incrementándose año tras año en la última década.
Si las mujeres están presentes en el mercado laboral y un sector importante de ellas son afiliadas al sindicato ¿Porqué razón no hay más mujeres dirigentes? ¿Porqué sus problemas y demandas no están permanentemente en la agenda sindical? ¿Porqué la negociación colectiva sigue siendo terreno masculino?
Es un tema de poder. Existe pues un "cuello de botella". La presencia como afiliadas sindicales no tiene un correlato similar en la estructura de poder sindical. Es decir, no hay tantas dirigentas mujeres como se podría esperar. La subrepresentación de las mujeres en el poder sindical tiene diversas explicaciones. Una de ellas, alude a la estructura tradicional del sindicato que privilegia la hegemonía masculina.
La estructura sindical fordista esta orientada a la articulación de los varones en la solidaridad sindical. No reune las condiciones mínimas para incorporar ni la presencia ni la agenda femenina. Y esta situación, perjudica, no solamente a las mujeres trabajadoras, sino al conjunto de los asalariados y al poder sindical en general.
Por esta razón, uno de los objetivos principales de la autoreforma es precisamente, democratizar la representación por género en el sindicalismo. El objetivo es trasformar la estructura sindical y permitir la participación de la mujer en todos los espacios de poder y decisión: órganos representativos, de dirección, capacitación y negociación colectiva.
Se trata de establecer mecanismos de inclusión y participación efectiva en las estructuras de poder sindical. No se trata como antes, de establecer "secretarias para asuntos femeninos"y reducirlas a un ámbito "controlable". El objetivo es pensar un sindicalismo donde varones y mujeres participen en igualdad.
Este proceso no es sencillo, pues implica en buena cuenta, una revolución interna, tanto en los modos de pensar y actuar, como en los mecanismos institucionales de representación. Las tensiones que esto produce no son pocas. El rechazo y el temor son parte de las respuestas masculinas habituales cuando se disputa una cuota de poder con razones válidas. Por lo cual, la "transversalización" del tema de género en el mundo sindical requiere de una amplia alianza entre los sindicalistas.
En la CGTP -desde el Departamento de la Mujer Trabajadora- se ha avanzado mucho en la elaboración de propuestas sobre los ámbitos de cambio. Léanse las siguientes propuestas, y veamos si el machista interior no protesta:
1.- Congreso Nacional
Se propone instaurar una Cuota mínima de participación en el Congreso Nacional CGTP de 30%.
2.- Asamblea Nacional de Delegados
Establecer una cuota mínima del 30% de participación en las delegaciones.
3.- Consejo Ejecutivo Nacional - CEN
Estatutariamente el CEN esta compuesto por 45 miembros. La propuesta en este caso es lograr la cuota mínima de participación de mujeres del 30% para elegir a integrantes del CEN.
4.- Cargos principales: Presidencia y Secretaria General
Establecer como principio la equidad: establecer la cuota equitativa de designación para los 5 cargos principales del CEN. De los cinco cargos principales: Presidencia, I Vicepresidencia, II Vicepresidencia, Secretaría General y Secretaría General adjunta, proporcionalmente sean ocupados por hombres y mujeres (50%-30%). Establecer como principio la alternancia: si el CEN se propone a una mujer en la presidencia, el cargo en la secretaría general será ocupado por un hombre y si se eligiera a un hombre en la presidencia la secretaría general seria ocupada por una mujer.
La alternancia es una acción positiva aplicada por muchos sindicatos a nivel mundial como es el caso de LO Noruega, LO Suecia, FNV y Argentina.
5.- Secretariado Ejecutivo
De los 13 miembros que integren el secretariado ejecutivo 30% como mínimo deben ser mujeres. Esto esta estrechamente relacionado con el porcentaje de participación de las mujeres en el CEN.
Básicamente, las mujeres proponen estar presentes en todas las instancias de poder confederal. Asimismo, en materia de negociación colectiva se propone:
1. Garantizar la presencia de mujeres en las mesas negociadoras de los convenios colectivos de empresa y rama: “Cada unidad de negociación colectiva, deberá contar con la participación proporcional de mujeres delegadas en función de la cantidad de trabajadoras de dicha rama o actividad”.
2. Institucionalizar las cláusulas de género propuestas por el departamento de la mujer en todas las negociaciones colectivas.
3. Institucionalizar un informe anual sobre negociación colectiva y género. El informe deberá ser presentado por el Departamento de la Mujer con los insumos entregados por el Departamento de Defensa.
4. Negociar Planes de Igualdad en las empresas y la inclusión de medidas de acción positiva.
5. Formación en materia de igualdad de oportunidades a las personas que asisten a las mesas de negociación.
6. Elaborar estudios y materiales para un mayor conocimiento en materia de género, igualdad y negociación colectiva.
Las sindicalistas peruanas están convencidas que estos cambios son imprescindibles y nos permitirán construir un sindicato más fuerte y representativo. Sus argumentos son fuertes y claros. No tenemos razones para oponernos.
No es un tema estrictamente feminista, aunque lo es; no es un tema estrictamente de autoreforma organizativa, aunque también lo es. Se trata finalmente del viejo ideal sindical. De cómo los y las débiles se organizan mejor, para desde la solidaridad, alcanzar sus objetivos y esperanzas.
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Informaciones de la CGTP editadas en Rebanadas de la Realidad.
Puede encontrar este artículo en su contexto original siguiendo el enlace:
http://www.rebanadasderealidad.com.ar/mejia-09-03.htm