Estudio sobre el mercado laboral y su relación con la pobreza en Honduras, Guatemala y Nicaragua
Autor:ISACC
La razón de ser de este estudio se relaciona con la importancia de los cambios que se han producido en el mercado laboral, en las últimas dos décadas, particularmente en Honduras, Guatemala y Nicaragua.
El deterioro de las condiciones de vida de la población es otro de los motivos del estudio, entre los que destacan el impacto en el déficit de empleo formal.
La pérdida de empleos asalariados y la consecuente disminución de trabajadores/as asegurados/as, y su repercusión en la calidad del empleo.
La importancia de los temas expuestos, se relaciona con el destino último de este estudio y es la forma en que la reorganización del mercado laboral, conocida como la flexibilización laboral, ha venido incidiendo en las condiciones de pobreza.
De manera que las políticas neoliberales tienen su expresión en el mercado de trabajo, a través de la flexibilización del mercado laboral. Precisamente en este estudio se sostiene que la flexibilización del mercado de trabajo tiene relación directa con la agudización de la pobreza en América Central y específicamente en Guatemala, Honduras y Nicaragua, que son los más pobres de la región.
Más concretamente, lo que sostenemos es que la forma como se ha venido organizando el mercado de trabajo en Guatemala, Honduras y Nicaragua, como parte de políticas económicas neoliberales impuestas en las últimas dos décadas, ha llevado a prácticas de flexibilidad laboral, las que a su vez, agudizan la pobreza. Para estudiar este aspecto hemos formulado la siguiente hipótesis, la que hemos comprobado a lo largo del mismo.
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El estado de las negociaciones del TLC entre Canadá y los países del CA-4
Autor:ISACC
Este informe sobre el estado de las negociaciones sobre el TLC, con su acuerdo laboral y ambiental, entre Canadá y los países del CA-4 (Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala) se elabora como parte de la búsqueda constante por parte del Instituto Sindical de América Central y el Caribe (ISACC) y en este caso, bajo convenio y colaboración estrecha con el CLC de Canadá, de poner en manos de la dirigencia sindical de la subregión, instrumentos que sean referentes útiles para el trabajo permanente de incidencia en todos los procesos, sean estos de integración, comercio, sindical, etc.
El propósito es cumplir con el objetivo de elaborar y ofrecer un informe del estado de las negociaciones del TLC entre Canadá y los países del CA-4, logrando definir, lo más objetivamente posible, la posición de los gobiernos y los sindicatos sobre la continuidad de estas negociaciones y los criterios para orientar la formulación de las propuestas que deberán ser tomadas en cuenta por los trabajadores y las trabajadoras durante el proceso de negociación y en el caso de su futura implementación.
El formato bloque-país de esta negociación, ya de por si presenta un gran reto debido a que los cuatro países centroamericanos no tienen tradición en esta forma de negociación y el otro país centroamericano (Costa Rica) ya tiene un tratado firmado con Canadá desde el 24 de abril del año dos mil uno.
Aunque de forma bilateral los países centroamericanos ya tiene tratados comerciales con distintos países, la primera experiencia de negociación como bloque se experimenta actualmente mediante las accidentadas negociaciones con la Unión Europea (UE) en la que también participa Costa Rica, proceso en el que los países centroamericanos han demostrado grandes contradicciones internas sobre un mismo proceso, agravadas por la situación política del golpe de estado en Honduras, a tal punto que aun no hay acuerdo para la firma final del tratado.
Por su parte Canadá tiene ya toda una historia de negociaciones de tratados con distintos países: en 1989, suscribe un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (FTA, siglas en ingles) y en 1994 firma el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA, últimas siglas en inglés) cuyos países tratantes son Estados Unidos, México y Canadá.
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Relaciones entre la Unión Europea y América Latina. Trabajo Sindical Conjunto CSA-CES
Autor:CES
Esta es una recopilación de documentos que sustentan el trabajo que han venido realizando las organizaciones sindicales de América Latina aglutinadas en la Confederacíón Sindical de Trabajadoras y Trabajadores de las Américas (CSA) en conjunto con la Confederación Europea de Sindicatos (CES) en los temas relacionados a la integración regional y el libre comercio.
Dentro de estos documentos se encuentra el Capítulo Socio Laboral de la Coordinadora Sindical de América Central y El Caribe (CSACC) y la Confederación Centroamericana de Trabajadores (CCT) elaboraron con el apoyo técnico del ISACC para presentarlo en las negociaciones del Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea (ADA/CA-UE) que se venía negociando entre estas regiones, pero que se encuentra detenido tras el Golpe de Estado en Honduras.
Esperamos que este trabajo sirva para hacerse una idea de los temas que las organizaciones sindicales vienen trabajando en función de alcanzar mejores niveles de vida de la clase trabajadora frente a los procesos de integración regional y libre comercio.
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Programa de Formación en Integración Regional y Libre Comercio
Autor:ISACC
El presente módulo de formación sobre Globalización y Libre Comercio: Impactos en los Procesos de Integración Subregional y los Derechos Laborales, responde al proceso y acuerdos tenidos entre la Coordinadora Sindical para América Central y El Caribe (CSACC) y la Confederación Centroamericana de Trabajadores (CCT) de avanzar en el debate y la formulación de una propuesta alternativa sobre la integración regional y el modelo de desarrollo para esta región.
También es parte de un programa formativo que inicialmente contempla dos módulos, el segundo aborda la propuesta sindical sobre la integración desde los pueblos.
Este proceso con el apoyo técnico del Instituto Sindical para América Central y El Caribe (ISACC), del Instituto Centroamericano de Estudios Sociales (ICAES) y el apoyo solidario del Consejo Danés de la LO/FTF y el Congreso Laboral Canadiense (CLC).
Este módulo es una herramienta metodológica importante para que el facilitador o la facilitadora puedan replicarlo en su organización para el análisis crítico, la formulación de propuestas que contribuyan con el posicionamiento del movimiento sindical sobre los temas que contiene.
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Informe de la Comisión de la Igualdad de Género. Conferencia Internacional del Trabajo: 98ª Reunión: Ginebra: 2009
Autor:Informe de la Comisión de la Igualdad de Género
La Comisión de la Igualdad de Género, que se celebró en su primera sesión el 3 de junio de 2009, estuvo compuesta inicialmente por 165 miembros (82 miembros gubernamentales, 30 miembros empleadores y 53 miembros trabajadores). En el transcurso de la reunión se modificó cinco veces la composición de la Comisión de modo que varió también en consecuencia el número de votos atribuido a cada miembro.
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Declaración Sindical ante la Asamblea General de las Organización de Estados Americanos
Autor:CSA
Nosotros/as, sindicalistas de las Américas, representantes de más de cincuenta millones de trabajadores y trabajadoras de todo el continente, reunidos en San Pedro Sula, Honduras, en el marco de la XXXIX Asamblea General de la OEA cuyo tema central es la NO VIOLENCIA, declaramos:
Que la Paz tiene como base la dignidad de la persona, considerada en 1997 por la UNESCO como un derecho humano fundamental que se construye a partir de la realización e interdependencia de todos los derechos humanos y que tiene una interrelación con el desarrollo y la democracia.
Que la paz es un bien y un permanente quehacer, fruto de la justicia social y la solidaridad entre las personas, las naciones y los pueblos.
Que el desarrollo de la vida humana, el respeto a la persona, los derechos humanos y la vigencia de la justicia social nos conducen a la paz, pero ella está amenazada permanentemente por las injusticias y desigualdades en cada una de nuestras naciones; así como en el contexto internacional, por la imposición del modelo neoliberal que se contrapone a las necesidades y aspiraciones de las/os trabajadoras/es y no respeta los derechos humanos, practicando la violencia de forma sistemática lo que atenta contra la paz.
Que en el marco de la crisis, que el movimiento sindical internacional denominara como una “crisis de justicia distributiva” (o crisis de desigualdad), es decir la desarticulación entre aumento de salarios y aumento de la productividad que afecta seriamente la vigencia de derechos humanos fundamentales tales como vivir en un medio ambiente sano, con educación, con salud, con protección social y seguridad alimentaria, evidencian que estamos lejos de garantizar una cultura de paz y no violencia.
Los efectos de la crisis podrán en peligro la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (y en algunos casos incluso invertirá el proceso), incluido el trabajo decente para todas/os. Esta cuestión suscita una gran preocupación ya que, incluso durante el periodo anterior a la crisis, los modelos de crecimiento en determinadas regiones, principalmente en las Américas, sólo condujeron a reducciones insignificantes de la pobreza. Un gran número de personas está todavía muy lejos de disfrutar de unas condiciones de vida y trabajo decente.
La profundización de la pobreza y las desigualdades han sido el caldo de cultivo para el surgimiento de fenómenos violentos en nuestras sociedades. Expresiones tales como “las maras” en América Central o la agudización del crimen organizado vinculado al narcotráfico en toda la región, son un reflejo de exclusión social que lleva a la pérdida de horizontes y proyecto colectivo, en particular a nuestros jóvenes. Combatir este problema con más violencia desde el Estado no resuelve el problema estructural que subyace como causa y es una opción que se aleja de la cultura de paz que anhelamos. Desde el movimiento sindical repudiamos a la vez que exigimos a los Estados la atención a estas realidades a través de políticas públicas inclusivas y de respeto a los derechos humanos.
Hoy cuando los gobiernos de nuestra América se reúnen en torno a la NO VIOLENCIA creemos importante reafirmar que la paz no se genera espontáneamente por la ausencia de la violencia, ni puede ser solamente el fruto de decisiones de los centros de poder mundial.
El Movimiento Sindical lucha constantemente contra los panoramas de violencia generalizada, las políticas antisindicales, la violación de los derechos humanos. En todos los países de las Américas evidenciamos una creciente represión y criminalización de la protesta social. Diferentes Estados han aprobado legislaciones que vulneran el derecho a manifestar públicamente y no aceptan que las personas usen su voz para reivindicar sus derechos.
En países como Colombia, Guatemala, México, Perú y otros en nuestra región se ven cada día más ensombrecidos de violencia en contra de trabajadores/as y otros movimientos sociales.
Por ejemplo, en Colombia, sólo en los primeros meses del 2009, se han asesinado a 17 sindicalistas; en Guatemala otros tantos han sufrido amenazas de muerte por sus actividades sindicales y el clima de violencia e impunidad que impera, se ha visto agravado. El incremento del número de protestas reprimidas por parte de las fuerzas del Estado. Se limitan las libertades y se restringen derechos, pretendiendo con eso controlar el descontento social. Campañas de desprestigio contra la/os defensora/es de los derechos humanos y de quienes participan en la protesta, buscando deslegitimar sus esfuerzos en la defensa de sus derechos. Usando también la práctica de la amenaza directa, contra ellos y sus familiares, detenciones, campañas de desprestigio y amenazas y desapariciones forzadas.
Repudiamos la represión en cualquier lugar del mundo, puesto que la misma constituye una amenaza a la libertad y a la construcción de la paz. Sólo en una sociedad con respeto sustantivo de los derechos humanos y laborales se puede construir una democracia real.
Igualmente nos alerta la permanente preocupación armamentista en el Continente. Los recursos que se están asignados para este fin podrían ser asignados para programas de desarrollo social. La carrera armamentista representa exactamente lo contrario de una cultura por la paz y la no violencia, ya que el crecimiento de la industria militar significa la apología de la guerra, por tanto la cultura de la muerte. Si las instituciones internacionales están preocupadas en cultivar la paz, hay que condenar de manera vehemente esa intención armamentista. Las Américas deben ser un espacio de paz.
En este sentido, desde el movimiento sindical:
Reafirmamos que el rol activo del Estado es fundamental como garante de los derechos humanos y laborales lo que implica: combatir las prácticas antisindicales; fortalecer el Estado Democrático con la efectiva participación de los sindicatos en el diálogo social y definir políticas de desarrollo inclusivas de carácter nacionales, subregionales y regionales, entre otras.
Creemos que es necesario asumir la construcción de la paz como una tarea permanente, que requiere el respeto a la vida y la dignidad de cada persona, sin discriminación, recusa de todas las formas de violencia, defensa de la libertad de expresión y de la diversidad cultural, con centralidad en el diálogo social, la promoción del consumo responsable, un desarrollo económico y social sustentable, respeto a los derechos humanos, igualdad entre hombres y mujeres, tolerancia y solidaridad, comunicación participativa y libre circulación de informaciones y conocimiento.
Los gobiernos deben retomar los procesos de Diálogo Social, profundizar la transparencia, la democracia y garantizar la participación social y ciudadana en los espacios de debate de solución a la crisis, fomentando una cultura de paz y de no violencia.
Rescatamos lo señalado por la OIT respecto a la importancia de fomentar una mayor cooperación entre los Gobiernos nacionales, las organizaciones internacionales y otras partes interesadas para apoyar una economía más fuerte, más limpia y más justa.
La Confederación Sindical de las Américas (CSA) se dispone a cooperar permanentemente en la construcción de una paz social duradera en el continente.
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Estrategia Iberoamericana de Seguridad y Salud en el Trabajo 2010-2013. Propuesta definitiva.
Introducción
En los últimos años se están realizando importantes esfuerzos en el ámbito internacional y europeo para establecer estrategias comunes dirigidas a mejorar la situación en materia de Seguridad y Salud. En particular, la Unión Europea ha publicado recientemente la II Estrategia Europea sobre Seguridad y Salud 2007-2013, y en 2006 la OIT dio a conocer el Convenio sobre el Marco Promocional para la Seguridad y Salud en el Trabajo. Tanto en un caso como en otro, los objetivos finales de estas Instituciones confluyen en la mejora sustancial de las condiciones de trabajo.
El derecho a la vida, el derecho a la integridad física y el derecho a la salud son derechos consustanciales a la prevención de riesgos laborales, y su protección y promoción determinan un objetivo de primer orden para los Gobiernos, los Interlocutores Sociales y la sociedad en su conjunto.
En este contexto, las políticas públicas de Seguridad y Salud constituyen un frente esencial para articular respuestas que coadyuven al aumento del bienestar en el trabajo. El coste social, humano y económico de la siniestralidad del continente es inaceptable, pues cada año pierden la vida 39.000 seres humanos en los más de 30 millones de accidentes de trabajo que ocurren en la Región.
Por ello, las iniciativas que provengan de forma consensuada de los actores implicados en la prevención y protección de los riesgos profesionales deben tomarse al menos con esperanza y, si se programan indicadores objetivos que permitan visualizar el cumplimiento de los objetivos propuestos, ayudará a generar compromisos políticos que desemboquen en la mejora de la seguridad y salud de los trabajadores en la Región.
Entre los objetivos prioritarios suscritos en la Declaración de la XVI Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Montevideo de 2006, se encuentran el respeto y la promoción de los derechos humanos, así como la voluntad de seguir luchando contra la desigualdad, el hambre y la pobreza, o cualquier otro factor que pueda comprometer la democracia y limitar el ejercicio efectivo de los derechos ciudadanos; para cuya progresiva superación se requiere la ejecución de políticas públicas de promoción del desarrollo económico con inclusión social y la generación de trabajo decente, entendido éste como aquella ocupación productiva que es justamente remunerada y que se ejerce en condiciones de libertad, equidad, seguridad, estabilidad y respeto a la dignidad humana.
Por su parte, la Organización Iberoamericana de Seguridad Social inició en 2006, dentro de su planificación bienal de actividades, una línea de trabajo estable dedicada al impulso de las Políticas de Seguridad y Salud en el trabajo, fruto de la cual se ha puesto en marcha la celebración de Foros periódicos de análisis, reflexión y debate en torno a los principales problemas que registra Iberoamérica en este ámbito, celebrándose dos ediciones del Congreso de Prevención de Riesgos Laborales en América Latina, Prevencia.
En su primera edición, celebrada en Buenos Aires (Argentina) en 2006, se obtuvieron significativas conclusiones y propuestas de actuación respecto de los colectivos y sectores más desfavorecidos, y se consensuó la “Declaración Iberoamericana sobre Seguridad y Salud en el Trabajo”.
En la II Edición, celebrada en Cádiz (España) en 2007, los Ministros y Máximos Responsables Iberoamericanos de Seguridad y Salud en el Trabajo, reunidos en el seno del Congreso, encargaron a la Organización Iberoamericana de Seguridad Social el desarrollo de un documento Estrategia Iberoamericana de Seguridad y Salud en el Trabajo, consensuado entre todos los agentes que intervienen en la materia, y en el que se recogieran líneas de trabajo posibilistas y coherentes con la singularidad de la Región.
Además, en sesión plenaria se aprobó unánimemente la Declaración de Cádiz 2007, que encomendó a la OISS la construcción de un Observatorio de Siniestralidad Laboral en Iberoamérica, que incorpore no sólo las estadísticas sobre empleo formal, sino los estudios de impacto sobre la población del sector informal. Otras encomiendas incluidas en la Declaración fueron la prestación de asistencia técnica a los órganos gubernamentales competentes en la materia, o el desarrollo de contenidos mínimos de información en estos registros, así como de criterios de aplicación, en orden a servir de referente de homogeneización para favorecer el análisis comparado de la siniestralidad.
En etapas o situaciones difíciles, como los que actualmente enfrenta la economía mundial, y por tanto también la Iberoamericana, pudiera parecer que no es el mejor momento para desarrollar una Estrategia de Seguridad y Salud.
Frente a esta situación, instrumentos como las Estrategias o los Planes de Acción se convierten en indispensables a la hora de equilibrar estos efectos negativos, dado que establecen las bases de desarrollo y actuación de las políticas públicas frente a situaciones límite como la destrucción de empleo, el aumento del desempleo, la acumulación de trabajadores en el sector informal, la falta de inversión en prevención parte de las empresas y, en general, el aumento del déficit de protección social.
Este tipo de situaciones ponen en riesgo el propio bienestar de los trabajadores, y es frente a ellas donde deben actuar las Administraciones y sus políticas públicas, tratando de resolverlas. Ahí es precisamente donde la Estrategia Iberoamericana de Seguridad y Salud cobra su importancia real.
El documento que ahora se presenta, pretende cumplir con los objetivos mencionados en la presente situación económica, y tiene como base el consenso y participación de todos los agentes implicados, Gobiernos y Administraciones Públicas, Trabajadores, Empresarios, Instituciones y Organismos preventivos.
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Negociaciones del Acuerdo de Asociación Centroamérica - Unión Europea. Aportes para la incidencia del movimiento sindical centroamericano
Autor:Investigación realizada por Isolda para el Instituto Sindical para América Central y El Caribe
Introducción
Ante el inicio de las negociaciones del Acuerdo de Asociación Centroamérica - Unión Europea (AA CA-UE), las organizaciones sindicales de América Central (AC)y de la UE presentaron, en abril de 2008, la “Propuesta de Capítulo Social para un Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea”. La propuesta se justifica porque en las etapas anteriores de las relaciones de cooperación entre CA y la UE, la participación de la sociedad civil y del movimiento sindical en particular, ha sido mínima en la definición e implementación de las políticas y acuerdos.
Con el propósito de establecer en qué medida los contenidos de la Propuesta de Capítulo Social se han considerado en las negociaciones del AA CA-UE e incidir en que se incluyan en las próximas Rondas de Negociación, el Instituto Sindical para América Central y el Caribe (ISACC) se propuso la realización del presente estudio.
El estudio tiene como objetivo el generar información y análisis sobre los avances de las negociaciones del Acuerdo de Asociación Centroamérica-Unión Europea, que contribuyan a incrementar la eficacia de la incidencia del movimiento sindical centroamericano, para que los contenidos de la “Propuesta de Capítulo Social para un Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea” queden incorporados en los textos aprobados.
La estrategia de recopilación de información para la realización del presente estudio se fundó basó fundamentalmente en análisis de los documentos disponibles sobre el tema: oficiales, de organizaciones de la sociedad civil y analistas independientes. Complementariamente se hizo uso del análisis estadístico de los principales indicadores del mercado laboral centroamericano.
Además del análisis de la información secundaria antes mencionado, se generó información primaria mediante la aplicación de la técnica de entrevista a informantes calificados sobre el tema laboral en el Acuerdo de Asociación Centroamérica-Unión Europea: funcionarios de gobierno, organizaciones de la sociedad civil y analistas independientes radicados en Nicaragua.
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Capítulo Sociolaboral del ADA/CA-UE
Autor:CSACC-CCT
Antecedentes
1. Las organizaciones sindicales de América Central y de la Unión Europea, reconocemos la historia de relaciones y cooperación entre estas dos regiones del mundo que tiene su origen desde el año 1984 con el Diálogo de San José. No obstante, luego de más de dos décadas de cooperación, los niveles de desarrollo y las asimetrías entre países, especialmente de Centroamérica, son cada vez más profundas. Además, en las etapas anteriores de las relaciones de cooperación, la participación de la sociedad civil y del movimiento sindical en particular, ha sido mínima en la definición e implementación de las políticas y acuerdos.
2. En el espíritu del Acuerdo de Roma sobre Diálogo Político y Cooperación entre la Comunidad Europea y sus Estados Miembros, por una parte, y las Repúblicas de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, por otra, firmado en Italia el 15 de diciembre de 2003, consideramos una prioridad profundizar los contenidos y los compromisos de dicho Acuerdo sobre todo en lo que se refiere al respeto de los principios democráticos y los derechos humanos fundamentales enunciados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, así como del principio del Estado de Derecho, que inspira las políticas internas e internacionales de las Partes; el compromiso de fomentar el desarrollo sostenible y contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la adhesión a los principios de la buena gobernanza y a la lucha contra la impunidad (corrupción).
3. En igual sentido, con la Declaración de Viena entre los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea y de América Latina y El Caribe, de Austria, 12 de mayo de 2006, sobre el Fortaleciendo la Asociación Estratégica Birregional, de la Cuarta Cumbre Unión Europea - América Latina y El Caribe, reafirmar que la democracia es un valor universal basado en la voluntad libremente expresada de los pueblos de determinar su propio sistema político, económico, social y cultural, así como la participación plena en todos los aspectos de su vida. De ahí que la democracia, el desarrollo y el respeto de todos los derechos humanos y de las libertades fundamentales son interdependientes, se refuerzan mutuamente y constituyen principios básicos de cualquier asociación birregional.
4. Consideramos necesario reconocer las condiciones de las dos partes, donde la Unión Europea ha logrado importantes avances comunitarios y de superación de asimetrías entre sus países miembros. Por el contrario, Centroamérica es una región que vive grandes problemas de pobreza y miseria. De los 35 millones de habitantes registrados en el 2005, un 55% vive en la pobreza, y el 23% en la pobreza extrema; esos niveles de pobreza extrema o indigencia, visto desde los países alcanzan cifras excesivamente altas, que oscilan desde el 8.2% hasta el 54.4%.
5. La pobreza se manifiesta en falta de ingresos, y también en la imposibilidad de acceder a tierra, capital, crédito, tecnología, educación, servicios básicos de salud, vivienda, etc. También la pobreza genera en forma permanente hambre, nutrición deficiente, graves problemas de salud, incremento en la morbilidad y mortalidad, y potencia la discriminación y la exclusión social.
6. La pobreza, la desigualdad y la exclusión inciden fuertemente en la gobernabilidad, y como se ha dicho en diversos estudios, estos fenómenos también son caldo propicio para inseguridad y la delincuencia. Es importante recalcar que a pesar de los procesos de paz y de la elección de gobiernos por la vía democrática, las políticas neoliberales han llevado a la región a niveles extremos en materia de desempleo, con una Población Económicamente Activa de 13 millones de personas, las tasas de informalidad oscilan entre el 42% y el 59.7%, y el 41% no ha logrado completar la educación primaria. Esta situación pone en evidencia la falta de avances hacia el objetivo declarado por las Cumbres de Jefes de Estado ALC-UE (América Latina y El Caribe-Unión Europea) en favor del desarrollo y de la cohesión social América Latina.
7. La región centroamericana tiene un enorme déficit con el cumplimiento de los convenios fundamentales de la OIT (87 y 98), lo que constituye un obstáculo para el movimiento sindical, en su calidad de interlocutor social.
8. El movimiento sindical, en representación de millones de trabajadoras y trabajadores de estos países y regiones, estamos conscientes de la lógica global imparable de relaciones entre bloques de países. Pero vemos cómo en el establecimiento de éstas relaciones, se ha excluido en la práctica, a la mayoría de sectores, a pesar de la voluntad formal de de su participación.
9. Por lo anterior, y ante las actuales negociaciones entre los estados y países de CA-UE, reiteramos la trascendencia de los Acuerdos antes mencionados en todos los aspectos relacionados con las condiciones socio laborales de las mayorías y exponemos los objetivos centrales que el movimiento sindical de ambas regiones solicita a los representantes de los equipos negociadores de nuestros países, para ser incluidos en el proceso, como condición esencial para asegurar una verdadera participación de los sectores sociales.
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Declaración de la Cumbre Sindical de América Central y El Caribe
Autor:CSACC-CCT
CUMBRE SINDICAL DE AMERICA CENTRAL Y EL CARIBE
Desafíos Sindicales a la Luz de su Memoria Histórica
LA CARTA SOCIAL SINDICAL FRENTE A LA INTEGRACION
Y EL ADA-CA-UE
Las organizaciones sindicales reunidas en la Cumbre Sindical de América Central y El Caribe, en Ciudad Guatemala, del 28 al 30 de noviembre de 2007, al analizar los desafíos sindicales a luz de su memoria histórica, los retos de la unidad sindical frente a la integración de nuestros pueblos y el proceso del Acuerdo de Asociación CA-UE, que contempla diálogo político, cooperación, acuerdo comercial, concluye:
Los procesos de libre comercio han producido efectos negativos, como resultado de la globalización del modelo neoliberal que afectan sensiblemente a las trabajadoras y a los trabajadores de nuestra región y a la mayoría de los habitantes.
El proceso de integración impulsado de manera unilateral por los gobiernos de nuestros países, desde arriba y con exclusión de las mayorías, impulsando estructuras sobre todo en materia aduanera y para facilitar el comercio, no han reflejado resultados positivos en el desarrollo humano
Las flagrantes violaciones a los derechos humanos en general y los derechos fundamentales en el trabajo como la libertad sindical (derecho a organizarse, a negociar colectivamente, y a huelga) en todos los países de la subregión que son un derecho humano fundamental reconocido universalmente, cuyas expresiones concretas más recientes son la resolución que declara inconstitucional el Convenios 87 de la OIT en EL Salvador y otras declaraciones de inconstitucionalidad contra derechos laborales conquistados en otros países; violaciones al derecho al empleo y a la estabilidad en éste; la conculcación de la democracia real en la mayoría de países, la persecución e incluso el asesinato de dirigentes sindicales, en toda nuestra subregión; el incremento de los casos de feminicidios en todos nuestros países, así como la impunidad existente sobre estos hechos, todo lo cual constituye un obstáculo permanente a la construcción de una sociedad justa y en desarrollo.
DECLARA
Su SOLIDARIDAD y su COMPROMISO con los trabajadores y las trabajadoras de América Central y el Caribe, víctimas de las políticas de persecución y de exterminio de organizaciones sindicales, sus dirigentes desarrolladas con la complicidad de sus estados; ante el creciente avance del flagelo del feminicidio (exterminio de mujeres); frente a las violaciones a todos los derechos laborales fundamentales, hechos en los cuales están involucradas en todos los casos autoridades de los Estados, que hieren la conciencia y merecen el más enérgico repudio.
Su rechazo al modelo globalizador neoliberal que impone el libre comercio y el compromiso de avanzar en la construcción unitaria de un modelo de desarrollo alternativo, sostenible, democrático, incluyente, que potencie el crecimiento de nuestros pueblos y países.
Su compromiso de participar en la reformulación de la visión y estructuras de la integración subregional, hacia una integración desde los pueblos, que incorpore nuestra diversidad y la participación de las mayorías, sobre todo de las organizaciones sociales y sus estructuras, en todos los espacios de toma de decisiones.
NOS COMPROMETEMOS A:
Participar activamente en la ejecución de la agenda de trabajo, elaborada en la presente Cumbre, la que se constituye en un instrumento para la unidad de acción en el quehacer regional y nacional de todas nuestras organizaciones.
Exigir al nuevo gobierno de Guatemala, que lleve a la justicia a los culpables intelectuales y materiales de los asesinatos de sindicalistas; que ponga fin a la persecución de los mismos; a la espiral de violencia en este país, a las frecuentes violaciones de los derechos humanos de las trabajadoras y los trabajadores.
Realzar acciones de denuncia y solidaridad con las trabajadoras y trabajadores de El Salvador, para exigir el restablecimiento del Convenio 87 dentro de sus normativas nacionales y el cese a las violaciones desde la institucionalidad jurídica en varios de nuestros países afectando derechos conquistados por las trabajadoras y trabajadores.
Continuar utilizando nuestra fuerza colectiva para incidir en políticas públicas que contribuyan a que hombres y mujeres puedan tener un trabajo decente.
Vigilar y realizar todo tipo de acciones de denuncia, propuesta e incidencia ante el proceso que se ha iniciado sobre ADA/AC-UE para evitar prácticas como las tenidas durante la negociación del DR-CAFTA y sobre todo para garantizar el respeto irrestricto a la libertad sindical, negociación colectiva y la práctica del derecho a huelga en América Central y El Caribe, como temas esenciales en el ámbito laboral.
Emplazar a la Unión Europea y sus órganos institucionales a exigir en la práctica la voluntad y decisión política para reconocer, respetar y aplicar el derecho humano de las libertades sindicales; a continuar fortaleciendo esfuerzos y acciones conjuntas con la Confederación Europea de Sindicatos para exigir las demandas laborales entre ambas regiones y para realizar las acciones conjuntas que correspondan.
Con la fuerte convicción de que las conclusiones de esta Cumbre y la presente declaración serán asumidas por todas las organizaciones aquí presentes y que de igual manera lo haga la Confederación Europea de Sindicatos, CES, firmamos en la Ciudad de Guatemala, al ser los 30 días del mes de noviembre del año 2007.
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