Igualdad de oportunidades para hombres y mujeres
En la lucha contra la discriminación en el mundo del trabajo se han dado progresos, pero continúa siendo significativa y persistente la desigualdad de ingresos y oportunidades entre las mujeres y los hombres
Según el Informe global de la OIT sobre igualdad en el trabajo 2007, las tasas de participación femenina en la fuerza de trabajo continuaron aumentando significativamente hasta 56,6 por ciento, lo cual ha contribuido a disminuir la brecha en relación a ese indicador. Pero el informe también advierte que los resultados están desigualmente distribuidos, con una proporción de 71,1 por ciento en América del Norte, 62 por ciento en la Unión Europea, 61,2 por ciento en Asia oriental y el Pacífico, y 32 por ciento en Medio Oriente y África del Norte.
Una medida clave para mejorar la situación de las mujeres es la disponibilidad de empleos de buena calidad como legisladoras, funcionarias principales o gerentes, donde una mayor participación reflejaría una reducción de barreras discriminatorias.
En el mundo, las mujeres tienen apenas 28,3 por ciento de estos puestos de trabajo. Los resultados varían según la región del mundo, con 41,2 por ciento en América del Norte, 35 por ciento en América Latina y el Caribe y 30,6 por ciento en la Unión Europea. El mayor crecimiento de este indicador se ha registrado en Asia Meridional, donde prácticamente se ha duplicado en los últimos nueve años, aunque las mujeres en esta región aún logran apenas 8,6 por ciento de estos empleos.
En 2007 nueve de cada 10 Estados Miembros de la OIT han ratificado los dos convenios fundamentales sobre discriminación, el Convenio sobre igualdad de remuneración, 1951 (Num. 100) y el Convenio sobre la discriminación (empleo y ocupación), 1958 (Num. 111), lo cual los compromete a generar legislación y políticas sobre este tema
Sin embargo, la aplicación de la ley suele ser incompleta y en muchos países las instituciones creadas para enfrentar la discriminación tienen restricciones de personal y recursos. Además, mientras que aumentan los esfuerzos contra la discriminación en el sector formal, la enorme y cambiante economía informal permanece como un objetivo pendiente para políticas públicas que busquen remover los obstáculos que impiden a cientos de millones de personas tener igualdad de oportunidades en el trabajo.
Para combatir la discriminación es necesario llevar adelante un plan de acción, incluyendo la promoción de la igualdad de género a través de una acción internacional más integrada y coordinada; incluir la no discriminación y la igualdad en los planes nacionales de trabajo decente de la OIT, considerando las necesidades específicas de cada colectivo; promulgar mejores leyes y mejorar su aplicación; contar con iniciativas no normativas como las que se pueden lograr con las estrategias de compra, crédito e inversión de los gobiernos; y apoyar a los trabajadores y empleadores a hacer realidad el objetivo de la igualdad en el trabajo a través de mecanismos como la negociación colectiva y los códigos de conducta.
Entre los principales obstáculos que enfrentan las mujeres se pueden distinguir:
a) Restricciones legales y normativas: - La mujer, en muchos países, no tiene acceso a la tierra o no puede iniciar un negocio sin la firma del cónyuge. - Persisten costumbres arraigadas en la sociedad que asignan a la mujer un role prioritario en la esfera de reproducción y subvaloran su papel en la producción económica. A esto se añade que, debido a la internalización de los mismos valores culturales, la mujer muestra frecuentemente falta de confianza en sí misma y también en las otras mujeres.
b) Responsabilidades familiares: - La carga del trabajo doméstico y cuidado de los niños, que aún cae casi exclusivamente en la mujer, limita su tiempo y su capacidad de organizarse y dedicarse de lleno a actividades de generación de ingresos. Esta situación se agrava por la falta de infraestructura social que facilite a la mujer obtener crédito o líneas de financiamiento especial
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Tomado del Módulo 6: Políticas de igualdad en la empresa del Programa de formación para formadoras y formadores en igualdad de género en el ámbito laboral.

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