Para la Coordinadora Sindical de América Central y El Caribe, CSACC el 1º de mayo es el símbolo de la lucha de las trabajadoras y trabajadores por la conquista de mejores condiciones laborales.
Los desafío que en este momento enfrentamos deben llevarnos a unificar nuestros esfuerzos por lograr que los derechos laborales, la libertad sindical y más y mejores convenios colectivos, sean un realidad, pero también que el derecho a la vida esté plenamente garantizado en nuestra subregión
Frente a las actuales amenazas, de sectores empresariales y gubernamentales de aprovechar la crisis financiera trasladada al mundo productivo, para reducir derechos en materia de trabajo, debemos consolidar nuestros esfuerzos para defenderlos, y exigir más bien políticas públicas que tienda a generar nuevas fuentes de empleo bajo el concepto de trabajo decente, es decir empleos dignos y de calidad, con seguridad social, y con salarios justos
La desigualdad y la pobreza provocada por el modelo neoliberal ha sido globalizada, no así la seguridad social, la salud, la educación y la generación de empleos decentes.
Los tratados de libre comercio se siguen firmando a espaldas de los pueblos y benefician solo pequeñas minorías nacionales, así como a las multinacionales. Este modelo de desarrollo ha empezado ya a dar sus frutos, una crisis financiera, alimentaria, energética, social y ambiental, la que se pretende endosar a endosar a los hombres y mujeres más pobres y vulnerables.
Lamentamos que sean miles de personas, con mayor dureza las mujeres quienes están sufriendo el impacto a través del aumento en el desempleo, el ensanchamiento de la economía informal, la brecha salarial, los recortes en salud, educación y la proliferación de mayor flexibilización laboral, precarización del empleo y el reflujo migratorio
Paralelamente a esta difícil situación, y de manera sistemática se desarrolla una política anti-sindical que ya incluso ha cobrado la vida de hombres y mujeres comprometidos con la lucha obrera
Ahora más que nunca, es imperativo que se elaboren e implementen acciones efectivas para mejorar la calidad de vida de las personas a través de un plan de recuperación y crecimiento sostenible que considere: políticas de empleo decente, el respeto a los derechos humanos, y la garantía para trabajadoras y trabajadoras de formar sindicatos, o afiliarse a ellos y de negociar las condiciones de trabajo en forma colectiva. Ello es clave para desarrollar la democracia y garantizar la gobernabilidad.
Por otra parte es indispensable el desarrollo de una cultura de igualdad que garantice a las mujeres y los grupos vulnerables su inserción en el mundo laboral en condiciones dignas, y que los países cumplan y apliquen en forma irrestricta la legislación internacional en materia de derechos laborales
Las movilizaciones de trabajadoras y trabajadores a efectuarse en toda la subregión constituyen un llamado y manifiesto de nuestros deseos de paz, justicia social y económica, de respeto a trabajadoras y trabajadores y de la población campesina, indígena, y los diferentes grupos más vulnerables que lamentablemente han sido excluidos de todo tipo de derechos.
Cuestionamos a los distintos gobiernos por las medidas que buscan únicamente soluciones paliativas y no de problemas estructurales, ello refleja claramente la incapacidad para la toma de decisiones con el concurso de los distintos sectores y actores de la sociedad para enfrentar con seriedad y con propuestas prácticas y ejecutables los desaciertos del modelo imperante.
Este 1º de mayo alzamos nuestras voces para: Rechazar enérgicamente la desregulación de la legislación laboral y la flexibilización laboral unilateral, y fuera de la negociación colectiva Denunciar la ausencia de políticas de primer empleo, que ignora el potencial que tienen las y los jóvenes para contribuir al desarrollo de los países Condenar la discriminación de las mujeres y las prácticas anti-sindicales. Denunciar la ineficacia de los estados en la aplicación del Convenio 111 sobre todo tipo de discriminación
El movimiento sindical integrado en la Coordinadora Sindical de América Central y el Caribe se hace presente en las diferentes manifestaciones nacionales este primero de mayo en defensa de la clase trabajadora de la sub-región.

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