La CSA propone un Primero de Mayo de unidad, movilización y lucha
Este nuevo aniversario de la gesta de los mártires de Chicago encuentra a los/as trabajadores/as de las Américas y en general del mundo sin habernos recuperado de los estragos ocasionados por la última gran crisis del capitalismo. A pesar de los análisis que pretenden mostrar que la economía global tiene signos efectivos de superación de la peor crisis en los últimos 60 años, la situación del empleo y de pérdida de la capacidad adquisitiva de millones de trabajadores/as nos indica que no se ha hecho lo suficiente para socorrer a los/as principales afectados/as.
En este momento más de 200 millones de trabajadores/as siguen sin recuperar sus empleos en la región. En 2008, 633 millones vivían con menos de 1,25 dólares al día. Se estima que en poco menos de dos años se ha retornado a niveles de desempleo de 1991, siendo que la economía mundial y regional había alcanzado índices de crecimiento sostenidos los últimos 5 años, lo que cuestiona la sostenibilidad de dicho crecimiento, que no fue capaz de servir para contener los efectos de esta crisis.
Por otro lado, la impresionante masa de recursos financieros movilizados a nivel mundial que permitió que en poco tiempo unas cuantas grandes empresas, bancos y otras entidades fueran auxiliadas, demostró la falsedad e hipocresía de las instituciones financieras internacionales y los gobiernos más poderosos del planeta respecto de otros problemas crónicos del mundo, como las hambrunas, las epidemias, los problemas de salud pública, entre otros, que necesitarían de una mínima coordinación y acción para su solución y salvarían millones de vidas en muchos de los países del llamado mundo subdesarrollado.
En cuanto a nuestra acción sindical, en las Américas se mantiene la lucha de los sindicatos por el reconocimiento efectivo de los derechos de los/as trabajadores/as. A pesar de haberse consolidado en toda la región regímenes democráticos formales, todavía está lejos el pleno reconocimiento al derecho de libre sindicalización y negociación colectiva. Gobiernos de diferente signo y orientación ideológica actúan de hecho y de derecho para interferir en la acción sindical, limitar la acción de la dirigencia y reducir las conquistas de los/as trabajadores/as. Situación de permanente atención y movilización solidaria del sindicalismo internacional se mantiene con la dirigencia y militancia sindical de Colombia y Guatemala, que con elevados índices de asesinatos de dirigentes y activistas, son los países más violentos para la acción sindical y con una impunidad casi absoluta que cuestiona la responsabilidad y complicidad de los gobiernos de esos países
A casi un año del golpe de Estado en Honduras la herida continúa abierta. A pesar de la mascarada de elecciones y pretendida legitimación del gobierno surgido de las mismas, sigue estando en cuestión el reconocimiento de ese gobierno por parte de los sectores sociales organizados de Honduras y por varios gobiernos de nuestra región. La violencia contra activistas sociales y políticos contrarios al régimen de Porfirio Lobo, ha cobrado la vida de dirigentes sindicales, comunicadores sociales, dirigentes campesinos y otros defensores de DDHH. El régimen de Lobo ha establecido una clara alianza con los sectores de la oligarquía, implicada en el golpe contra el presidente Zelaya, y actúa en contra de los intereses populares. La presión del movimiento sindical internacional contra el reconocimiento de este gobierno ilegítimo, así como la solidaridad con nuestros/as hermanos/as hondureños/as debe ser una de las consignas en este 1ero. de mayo.
La CSA ha lanzado una campaña internacional en defensa de la Seguridad Social como un derecho humano para todos/as los/as trabajadores/as y sus familias. Los Estados tienen la obligación de promover políticas públicas para la cobertura universal de la seguridad social para toda la población, recuperar el carácter público de la seguridad social y superar las concepciones privatistas de la misma. En tiempos de crisis los Estados deben recuperar su papel e implementar políticas públicas que protejan a la población más desasistida y con menos condiciones de resolver sus necesidades esenciales como salud, auxilio al desempleo, protección de la vejez y otras circunstancias adversas. La seguridad social es una importante herramienta para alcanzar este objetivo, por lo que estaremos promoviendo la ratificación del Convenio 102, sobre Seguridad Social, de la OIT y será también consigna en nuestras movilizaciones y acciones futuras.
La CSA a 124 años de la Jornada histórica de Chicago, hace un llamamiento a levantar las principales demandas del movimiento sindical internacional y a movilizarnos frente a los gobiernos y empleadores de la región para exigir el cumplimiento pleno de los derechos de los/as trabajadores/as. A trabajar de manera incansable por la unidad del movimiento sindical de las Américas y a superar las diferencias que interfieren con la aspiración de toda la clase en el sentido de construir y ser parte de verdaderas democracias, con justicia social y con desarrollo sustentable, inclusivo social, ambiental y económicamente.
Viva el Primero de Mayo
Vivan los/as trabajadores y trabajadoras de las Americas
Vivan los pueblos que construyen sus sueños y luchan por su dignidad
Víctor Báez Mosqueira
Secretario General
CSA

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