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De la teoría a la práctica: mapa de riesgos en el Plantel Los Cocos de la Alcaldía de Managua

Salud Laboral de las trabajadoras de las maquilas

Riesgos para la salud de la mujer trabajadora

¿Cuáles son los riesgos en la salud que tiene la mujer trabajadora?

Por la división sexual del trabajo, fruto de las formas patriarcales en que se ha organizado el mundo de la vida privada y pública, existe un doble y hasta un triple rol de trabajo en la mayoría de las mujeres y en particular, las de los sectores populares, ya que el trabajo que desarrollan incluye no sólo el trabajo reproductivo (maternidad, cuido de personas, crianza de hijos e hijas, atención de la comunidad y la escuela), sino el trabajo productivo (remunerado). Esta multiplicidad de jornadas, conducen a las mujeres a estados de agotamiento, estrés y mucha tensión.

Si bien es cierto que muchas enfermedades que las mujeres padecen, también las presentan sus compañeros, la evolución y los efectos en ellas no son iguales. Cuando se habla de riesgos de la trabajadora, es necesario plantear las siguientes realidades:

  1. Hay un sub-registro en las estadísticas de enfermedades y accidentes de trabajo, incluyendo la muerte.

  2. Los datos dicen que los hombres mueren más jóvenes que las mujeres, pero los hombres mueren por violencia y accidentes y las mujeres por enfermedades.

  3. Se encuentra oculta la relación que existe entre los riesgos de la jornada asalariada y de la jornada doméstica. No se sabe cómo se relacionan, cómo interactúan, qué peso tiene cada una en el organismo de la mujer, etc. A la mujer, en muchos casos, la enfermedad en casa y en el trabajo se le atribuye a problemas psicológicos, pero no a la sobrecarga motivada por la doble y triple jornada.

  4. Han aparecido nuevos riesgos laborales como el acoso sexual, tanto de superiores como de compañeros de trabajo e inseguridad en la calle debido a las jornadas alargadas obligan a las trabajadoras a salir de su trabajo en horas de la noche y a la subcultura del abuso contra la mujer que socialmente existe.

Las trabajadoras de las maquilas están expuestas a sustancias químicas (tamo, thiner, etc.), posiciones forzadas y a riesgos derivados de la organización del trabajo (horarios, horas extras, supervisión, tareas repetitivas, simplificación de la tarea, etc.); todo lo cual puede ser causa de problemas pulmonares, dermatitis, vértigo, quemaduras, conjuntivitis, dolores musculares, artrosis, estrés y todo lo que se deriva de este último problema.

Mujeres con labores físicas extremas que causan fatiga y estrés, con frecuencia observan irregularidades menstruales. Por otro lado, la mujer trabajadora cuando queda en estado de embarazo, es más susceptible a enfermarse y a sufrir accidentes; al exponerse a tóxicos, también se expone a mutaciones genéticas, malformaciones congénitas, partos prematuros, muerte fetal o abortos.

Consecuencia de los procesos patológicos

¿Qué son secuelas de los procesos patológicos?

Los procesos patológicos son los daños a la salud, en el caso que nos ocupa, los derivados de los riesgos laborales, es decir enfermedades ocupacionales y accidentes de trabajo.

Cuando una persona se enferma o se accidenta, el organismo sufre un deterioro que puede ser leve, moderado o severo, y que puede dejar secuelas, es decir, quedar con una disminución en la funcionalidad del o los órganos que se vieron afectados por la enfermedad o el accidente. También dependiendo de la gravedad de la limitación dejada, puede hablarse de invalidez temporal o invalidez permanente e incluso la muerte.

Para clarificar a que se refiere el concepto de invalidez temporal y permanente se relatan dos casos sucedidos en el ambiente de trabajo de una fábrica maquiladora.

El caso de Noemí

Noemí es una operaria de 19 años, que ejecuta la operación de pegue de cuello y que labora en la fábrica desde hace 8 meses. Un día a la hora de salir al receso para ir a almorzar, al pasar por el estrecho pasillo de salida donde revisan a los empleados, un heister pasando por el pasillo trituró los dedos del pie de Noemí, haciéndole saltar una uña. Fue llevada a la clínica del plantel donde el médico le hizo una curación y vendó su dedo, y se le envió al Instituto Hondureño de Seguridad Social para su incapacidad. Ahí la incapacitaron por tres días. La operaria regresó a su trabajo con edema (hinchazón) y cierta dificultad para caminar, al cabo de una semana el edema había disminuido y el sitio de la uña estaba sano. A los quince días pudo volver a calzarse y dos meses después tenía una nueva uña y la funcionalidad del pie estaba totalmente recuperada.

Noemí sufrió un daño a su salud a través de un accidente de trabajo, hubo una lesión que le ocasionó una limitación temporal, ya que al desinflamarse y recuperar la uña, la funcionalidad de su pie se restableció totalmente. No quedó ninguna secuela permanente.

El caso de Leonor

Leonor es una madre soltera de 36 años que vive en una colonia marginal y ha trabajado en la fábrica por 13 años: dos años en inspección, uno en ruedo de falda y 10 en pegue de cuello. Hace dos años empezó a presentar tos seca, posteriormente con expectoración. Refiere que expulsaba esputo (moco) con hilitos de colores, además de la tos refiere dolor de cabeza, mareo, dolor en el pecho e insomnio; fue evaluada a la consulta general del Instituto Hondureño de Seguridad Social donde le dijeron que su problema era alergia a la fibra de las telas que trabajaba, la trataron con expectorante, acetaminofén y antialérgicos. La tos nunca desapareció. Un año y medio después empezó a adelgazar y a presentar fiebre y sudoración por la noche; un día amaneció expulsando esputo con sangre, se alarmó por este último signo por lo que prefirió ir al Instituto Nacional del Tórax, donde le hicieron análisis y le diagnosticaron Tuberculosis, ingresándola inmediatamente por dos meses. Regresó al cabo de su incapacidad a su mismo puesto de pegue de cuello, a los quince días de estar trabajando presentó tos y dificultad respiratoria; se le trató en la clínica de la fábrica con broncodilatadores y nebulización, ella no quiso ir al hospital para no dejar de trabajar; una semanas después su dificultad respiratoria se empeoró al grado que no podía hacer ni la mitad de su tarea, se le convenció de ir al hospital, donde fue trasladada en ambulancia con oxígeno, la ingresaron nuevamente y se le tramitó una incapacidad permanente.

El daño a la salud de Leonor sucedió debido a la exposición permanente al tamo, lo cual desembocó en una enfermedad ocupacional, en una neumoconiosis, que luego convirtió a sus pulmones en un lugar fértil para la tuberculosis. El daño a sus pulmones fue tan severo que la capacidad respiratoria quedo limitada a tal punto que no pudo volver a realizar su actividad habitual. Leonor quedó con una secuela permanente.

Debido a los riesgos a los que se ven expuestas las trabajadoras de las maquilas, las enfermedades y accidentes más frecuentes pueden dejar las siguientes secuelas:

Secuelas Frecuentes en la Industria de la Maquila

Factor Riesgo Enfermedad Secuela

1 Ruido Esclerosis del oído medio Sordera permanente 2 Tamo Neumoconiosis Broncoespasmo con limitación en la ventilación 3 Vapores químicos para limpieza Dermatitis Dermatitis crónica 4 Posiciones inadecuadas o forzadas Desviaciones columna, varices de miembros inferiores Deformación permanente, dolores de espalda crónicos, úlceras varicosas crónicas 5 Movimientos repetitivos Artrosis de dedos, manos y muñecas Deformación permanente, dolores crónicos, limitación de la funcionalidad y calambres profesionales 6 Control de los tiempos Estrés Depresión crónica 7 Máquina de coser que quiebran agujas Perforación del cristalino del ojo Ceguera parcial

8 Hostigamiento sexual Estrés Depresión crónica 9 Hacinamiento de maquinas Atropellamiento por maquinas elevadoras Aplastamiento de dedos, amputaciones, pérdida temporal uñas 10 Planchado Quemaduras Cicatrices poco estéticas

Importancia de conocer las secuelas de los procesos patológicos

Las consecuencias de las enfermedades y los accidentes de trabajo limitan la capacidad de las personas para trabajar, menguan su vida útil laboral y su calidad de vida.

Una persona enferma o discapacitada altera la convivencia en el hogar, no sólo provocando situaciones de estrés entre los miembros de la familia, sino que aumentando los problemas económicos. Cuando una trabajadora se incapacita desaparece el aporte de su salario; y la vida de sus dependientes se precariza. Por otro lado la incapacidad permanente de una persona trae consigo otros problemas de salud para ella misma: estrés, depresión, gastritis, colitis, úlceras de reposo, desnutrición, etc.

Otro aspecto importante acerca de conocer de los procesos patológicos es que algunos de ellos terminan con la muerte de la obrera o del obrero; y la muerte de un miembro de la familia es una tragedia de gran magnitud.

Por lo expuesto, es urgente apropiarse de la salud personal, darle el valor que merece y cuidarla como lo más valioso. Es importante obtener conocimientos en salud laboral y llevarlos a la práctica.

Fuente: Extractos de Módulo de capacitación básica en salud laboral y género, OIT. Imágenes tomadas del documental ¿Trabajo digno en las maquilas? Producido por el ISACC en noviembre de 2007.

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