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Promoviendo la salud laboral en Centroamérica

Negociación colectiva y salud laboral

La presencia de la salud laboral en los convenios colectivos y en el diálogo y negociación que cotidianamente se desarrolla entre empresarios y sindicatos contribuye a la salud de los trabajadores.

No sólo no hay contradicción entre regulación normativa y acuerdos entre las partes a nivel de empresa o de sector, sino que cuanto mejor funcione una, más se puede desarrollar la otra.

De hecho, en los países con un mejor y mayor desarrollo de la salud laboral existe un fuerte marco normativo y reglamentario producido por la administración, un numeroso y bien preparado cuerpo de inspección pública para vigilar -y sancionar en su caso- su cumplimiento, y también una importante y dinámica tradición de diálogo y pacto en los niveles sectoriales y de empresa entre empresarios y sindicatos.

Es esta cultura la que entre todos debemos contribuir a implantar en nuestros países y en nuestras relaciones laborales. La democracia laboral es algo que se construye cotidianamente. El desarrollo de la salud laboral es un buen indicador del estado de ésta y de nuestras relaciones laborales a todos los niveles.

La clave del éxito: la acción sindical

La acción sindical en salud laboral alimenta la negociación colectiva. Para ello, hay que estar en contacto permanente con los compañeros: conocer su percepción de los problemas y de las soluciones. Se trata de presentar y defender sus opiniones ante la dirección, a partir del conocimiento de las condiciones de cada puesto de trabajo.

Si previamente se ha realizado una buena acción sindical, acudiremos a la mesa de negociación con el apoyo de las personas a las que representamos y bien informados sobre lo que hay, lo que queremos y lo que quiere la otra parte. Esa información y ese apoyo son nuestras mejores ayudas en la mesa de negociación.

Cómo construir una plataforma

Piensa en lo que quieren tus compañeros. Piensa en los obstáculos que te han surgido durante la acción sindical. Piensa qué obligaciones del empresario te hubiera gustado que estén más claramente formuladas. Piensa en los problemas de salud de tu ámbito. Piensa en las condiciones de trabajo. Tu proximidad a la realidad y tus experiencias son lo que hay que trasladar al convenio para enriquecer la negociación colectiva.

Una vez ultimada esta reflexión, se pueden buscar ejemplos de cláusulas que plasmen lo que te vendría bien conseguir y adaptarlas si es necesario.

Cuando no encuentres ejemplos, formula tú mismo de la forma más clara y sencilla que puedas la cláusula que te interesa y luego solicita el asesoramiento de algún asesor legal de tu Federación para comprobar que la redacción es apta para conseguir aquello que te has propuesto.

Respecto de cada propuesta que se lleve a la mesa negociadora, debería poderse contestar afirmativamente a las siguientes preguntas:

  • Tengo claro en qué mejora la normativa vigente nuestra propuesta.
  • Tengo clara cuál es su finalidad y los objetivos que persigue.
  • Sé qué importancia tiene para los trabajadores.
  • Conozco la información previa sobre esta materia que existe en el ámbito de negociación.
  • Tengo argumentos para defenderla.
  • Conozco la acción sindical que se ha llevado a cabo sobre esta materia en el ámbito del convenio.

Resumen de los criterios y orientaciones para acometer los procesos de negociación colectiva sobre salud laboral:

  • Integrar la prevención, a través de la implementación de un Plan de Prevención de Riesgos Laborales, y la planificación y programación de actividades preventivas.
  • Vigilancia de la salud. La vigilancia de la salud de los trabajadores y trabajadoras se hace en relación con su puesto de trabajo, para favorecer la prevención y/o detección de enfermedades profesionales. Los reconocimientos médicos deben ser específicos. Sus resultados deben tenerse en cuenta y servir para la revisión, ajuste y corrección de la evaluación de riesgos y la mejora de las condiciones de trabajo.
  • Establecer referencias claras y precisas al Sistema de Registro de Accidentes Laborales y Enfermedades Profesionales de acuerdo a las normativas correspondientes vigentes.
  • Formación para la prevención: Se considera la formación sobre los riesgos como una de las herramientas más adecuadas para fomentar la cultura preventiva y los cambios de actitud, y se recomienda que en los convenios se negocien contenidos de formación sobre prevención.
  • Formación de activistas de prevención: En la negociación colectiva, de cualquier ámbito, pero preferentemente sectorial, se puede concretar el número de horas de formación de los Activistas de Prevención en función de la peligrosidad de la actividad.
  • Tiempo disponible para los y las activistas de prevención y para las Comisiones Mixtas sobre prevención de riesgos laborales: se recomienda incluirlo en los convenios sectoriales y territoriales más amplios posibles.
  • Activistas de prevención sectoriales: Pueden establecerse más procedimientos además de los previstos en la ley.
  • Negociar formas en que los y las activistas de prevención podrán colaborar con la Dirección de la empresa en la mejora de la acción preventiva (formación, información, etc.).

Para la negociación colectiva sectorial estatal, también se recomienda abordar:

  • Procedimientos de información y consulta en los planes de prevención y en las evaluaciones de riesgos, con mención especial a los riesgos para la reproducción y la maternidad.
  • Medidas de estudio de incidencia, evaluación, preventivas y de apoyo sociosanitario para las dependencias en que se manipulan contaminantes químicos, biológicos y otras sustancias.
  • Procedimientos de información y consulta para la prevención de los riesgos derivados de la concurrencia de actividades empresariales y para los medios de coordinación establecidos en tales supuestos.

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