Editorial
Las condiciones laborales de miles de trabajadoras y trabajadores de América Central y El Caribe, son afectadas día a día, en particular en materia de salud, seguridad e higiene ocupacional, tal como lo constatan sus propios testimonios, diversos estudios realizados por diferentes entidades y personas preocupadas por estos temas en esta subregión.
Como se ha dicho por varios analistas, el tipo de procesos productivos y las tecnologías utilizadas son factores determinantes en el deterioro de las condiciones de trabajo y, por ende, de la vida saludable de miles de personas. Además, estos procesos depredadores, son incidentes en el gran problema global del cambio climático y por ende se va generando una espiral creciente entre condiciones tecnológicas que agravan el cambio climático y los efectos del cambio climático, agravados por los tipos de procesos tecnológicos de producción.
En nuestra subregión, estas condiciones se expresan en múltiples sectores, pero alcanzan dimensiones profundas y de mucho conflicto en los procesos de agroindustria y, más recientemente, en los procesos industriales, sobre todo, las maquilas, donde cada vez son más las voces que se levantan para denunciar, analizar y desnudar estas actividades productivas y sus formas tecnológicas, como verdaderos flagelos de miles de seres humanos.
Sumado a lo anterior, son internacionalmente conocidas las prácticas limitativas o violatorias a la libertad sindical y la negociación colectiva que han llevado a varios de los estados ante el Comité de Libertad Sindical de la OIT. Casos particulares como El Salvador, donde se resistían a aprobar el Convenio 87, lo hace recientemente, pero lo someten a una consulta de constitucionalidad que ha dejado suspendida su ratificación.
Esta práctica, sumada a los procesos de carácter productivos que antes mencionamos, coloca en condición de mayor vulnerabilidad a la clase trabajadora al no contar con sus instrumentos más legítimos para defender sus derechos y negociar sus intereses en todos los ámbitos, pero, de manera particular, en salud laboral y en sectores tan conflictivos como la agroindustria y la industria textil.
En materia de salud laboral, la OIT y muchos otros organismos han puesto en evidencia la grave situación de violaciones, así como el sub registro existente en materia de accidentes laborales. Estos aspectos, entre otros, son los que mueven a realizar diferentes acciones formativos, informativas, organizativas, de denuncia, de propuesta, de incidencia y de gestión para contribuir a elevar las capacidades de las organizaciones sindicales y de las trabajadoras y los trabajadores en sus centros de trabajo, que contribuyan a modificar estas condiciones.
Como parte de las acciones que de forma conjunta y sinérgica venimos haciendo el ISACC, el ISTAS y la OIT, en América Central y El Caribe sobre estos temas, ponemos en manos de todas y todos, este segundo número de la Revista TEQUIPANOA PACAYALIZTLI, con la firme esperanza de que sea un aporte para profundizar la reflexión, el debate, las propuestas y las acciones concretas de quienes tenemos interés y vinculación con este ámbito de las relaciones laborales.

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