Edición No. 4 - De la teoría a la práctica: mapa de riesgos en el Plantel Los Cocos de la Alcaldía de Managua / mayo - agosto 2008
Posicionar la salud laboral y el medio ambiente, como dos preocupaciones de la agenda sindical, ha sido uno de los propósitos del trabajo que hemos venido realizando, desde el área de salud laboral y medio ambiente del ISACC y durante la ejecución del Proyecto “Promoción de la salud laboral...
Índice
Editorial
Noticias
Segundo Seminario de Salud Laboral
Continúa capacitación...
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Segundo seminario de Salud Laboral
Este seminario se realizó en la ciudad de Managua, Nicaragua, del siete al nueve de mayo de 2008...
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Continúa capacitación para la acción sindical en Salud y Seguridad en el Trabajo
Del 28 de julio al 01 de agosto de 2008, se llevó a cabo el “Segundo Curso de Formadores y...
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Mi vida, mi trabajo. Mi trabajo en seguridad.
Cada año mueren más de 2 millones de personas a causa de accidentes o enfermedades relacionadas...
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Factores psicosociales, trabajo y salud de trabajadores y trabajadoras
En el contexto de desarrollo del modelo capitalista neoliberal, las formas que asumen las...
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Inicia mejoramiento de las condiciones de trabajo en dos afiliadas de UNI-Americas
El proyecto Promoción de la Salud Laboral en Centroamérica que desarrolla el Instituto Sindical...
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Detalles del Segundo Seminario Subregional de Salud Laboral y Medio Ambiente
Como parte del programa subregional de salud laboral y medio ambiente del ISACC, y con la...
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"...el ISACC es como el par del ILA en Centroamérica."
Estela Ospina
Coordinadora del Departamento de Salud Laboral y Medio Ambiente
Instituto...
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"...este es un tema que debe colocarse en la agenda pública."
Jeannethe Chávez
Ministra del Trabajo de Nicaragua
En el marco del Segundo Seminario de...
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Visita al Plantel Los Cocos de la Alcaldía de Managua
Los días del 28 de julio al primero de agosto pasados, el ISACC realizó en Managua, Nicaragua,...
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Salud Laboral de las trabajadoras de las maquilas
Riesgos para la salud de la mujer trabajadora
¿Cuáles son los riesgos en la salud que tiene...
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Alimento para motores
En Guatemala hay quienes insisten, convenientemente, en negar el cambio climático y la...
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Paraquat: malestar social y débil restricción
Continúan permitiendo su uso en la producción de caña de azúcar, café y algodón
El uso...
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Un ejemplo de coraje y dignidad
Con Elsa Noemí Contreras
El Grupo CALVO utiliza a sus mandos medios y altos para presionar al...
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"Las mujeres organizadas tenemos esperanza de vivir un día mejor"
María Teresa Sánchez Aburto
Secretaria General del Sindicato del Mercado Israel Lewites y...
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Créditos
Tequipanoa Pacayaliztli está escrito en Náhuatl y en Español significa Trabajo y Salud ....
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Editorial
Posicionar la salud laboral y el medio ambiente, como dos preocupaciones de la agenda sindical, ha sido uno de los propósitos del trabajo que hemos venido realizando, desde el área de salud laboral y medio ambiente del ISACC y durante la ejecución del Proyecto “Promoción de la salud laboral en Centroamérica”.
Con el nivel de desarrollo de las acciones, es claro que ese objetivo va alcanzando concreción: se va conformando un grupo de formadoras y formadores en salud laboral, que incluso ya inician procesos de multiplicación de su experiencia dentro de sus propias centrales y sindicatos en cada país; se ha constituido una estructura consultiva en la Comisión Subregional de Salud Laboral y Medio Ambiente, con la cual, incluso se ha puesto al debate, en conjunto con ISTAS, OIT , la propuesta de Estrategia Iberoamericana de Salud Laboral y Medio Ambiente.
Es así, como esta edición de la Revista “Tequipanoa Pacayaliztli”, logra ofrecer una fresca combinación de contenidos entre artículos de fondo sobre gestión del riesgo en el medio laboral; factores psicosociales, trabajo y salud; salud laboral de las trabajadoras de las maquilas, sobre medio ambiente y sindicatos, aspectos relacionados con los agrocombustibles y sus impactos en el recalentamiento global, así como sobre el uso de agrotóxicos prohibidos.
Por otra parte, nos presenta una serie de informes, experiencias y vivencias, que se van desencadenando del avance del trabajo sindical sobre los temas de salud laboral en cada una de sus realidades nacionales, tanto desde las formadoras y formadores, de la Comisión misma y desde el ISACC.
Es claro en esta edición, que la Revista se va convirtiendo en un instrumento cada vez más apropiado por las y los sindicalistas, logrando así esa necesaria combinación entre el trabajo de los técnicos con sus aportes desde sus experticias, y el aporte de las dirigentas y los dirigentes involucradas e involucrados cada vez más y con mayor propiedad sobre los temas de la salud laboral y el medio ambiente.
El ISACC saluda este avance e invita a todas y todos a hacer uso de esta herramienta de información y apoyo al debate y la reflexión, de manera que con su vigencia y utilidad, podamos garantizar su consolidación en el tiempo, al servicio de todo el movimiento sindical de la región.
Índice
Editorial
Noticias
Segundo Seminario de Salud Laboral
Continúa capacitación para la acción sindical
Modelos de producción y condiciones de trabajo
Mi vida, mi trabajo. Mi trabajo en seguridad. Gestión del riesgo en el medio laboral.
Factores psicosociales, trabajo y salud de trabajadores y trabajadoras
Tenemos alternativa
Detalles del Segundo Seminario de Salud Laboral y Medio Ambiente
Inicia mejoramiento de las condiciones de trabajo en dos afiliadas de UNI-Americas
Tema de portada
De la teoría a la práctica: elaboración de mapa de riesgos en el plantel Los Cocos de la Alcaldía de Managua
Salud laboral y género
Salud laboral de las trabajadoras de las maquilas
Medio Ambiente y Sindicalismo
Alimento para motores
Paraquat, malestar social y débil restricción
Testimonios de lucha
Elsa Nohemí Contreras, un ejemplo de coraje y dignidad
La mujer y el trabajo informal
Segundo seminario de Salud Laboral

Este seminario se realizó en la ciudad de Managua, Nicaragua, del siete al nueve de mayo de 2008 y en él participaron representantes de las organizaciones sindicales que conforman la asamblea del ISACC.
En el acto de inauguración, la mesa principal fue presidida por el compañero Enrique Barrios en representación de la Junta Directiva del Instituto, el compañero Luis Barboza, en representación de las organizaciones sindicales nicaragüenses, la Dra. Jeaneth Chávez, Ministra del Trabajo de Nicaragua, el compañero Juan Ortega de Comisiones Obreras (CCOO) de España, los compañeros Antonio Montero y Roberto Mejía, Director Ejecutivo y Coordinador de Salud Laboral y Medio Ambiente del ISACC, respectivamente.
En sus palabras de bienvenida, la Dra. Chávez dijo que los problemas de seguridad y salud laboral a los que se enfrenta la clase obrera se deben a la cultura de incumplimiento de las normas laborales por parte de la clase empleadora y que, por tanto, las organizaciones sindicales tienen que seguir luchando por que las empresas les brinden a sus empleadas y empleados lugares de trabajo más seguros.
Por su parte, el compañero Ortega enfatizó en que este tipo de encuentros son decisivos para el movimiento sindical para reflexionar sobre lo que está pasando en el mundo, proponer cambios radicales en las estructuras laborales y productivas que vayan en beneficio del mejoramiento de la calidad de vida, tanto laboral como cotidiana, de la clase trabajadora con el objetivo de representarla cada vez más y, lo más importante, que el movimiento sindical sea protagonista de estos cambios.
Para finalizar, el compañero Barrios resaltó la importancia del ISACC como un instituto que apoya y fundamenta técnicamente las propuestas del movimiento sindical y reiteró que la formación que reciben las y los participantes tiene efectos en la medida en que transmitan los conocimientos que adquirieron a sus sindicatos de base y en las empresas en que trabajan.
Uno de los resultados más importantes del seminario fue la conformación de la Comisión Sindical Subregional de Salud Laboral y Medio Ambiente, las delegadas y los delegados nombraron a Marvin Largaespada de Uniamericas, a Estela González de la CUS de Nicaragua y a Héctor Calderón del SNTSG de Guatemala para que asuman la Coordinación de la comisión durante el primer año.
El ISACC apoyará y asesorará a la comisión para que cumpla con su objetivo de estudiar, reflexionar y elaborar una propuesta subregional desde el movimiento sindical sobre seguridad y salud en el trabajo.
Continúa capacitación para la acción sindical en Salud y Seguridad en el Trabajo

Del 28 de julio al 01 de agosto de 2008, se llevó a cabo el “Segundo Curso de Formadores y Formadoras en Seguridad y Salud en el Trabajo”, en el Hotel Estrella de Managua, Nicaragua, este evento forma parte del proyecto Promoción de la Salud Laboral en Centroamérica que el Instituto Sindical para América Central y El Caribe (ISACC) desarrolla con la cooperación de Comisiones Obreras, la Fundació Pau i Solidaritat de la Generalitat Valenciana, con el apoyo técnico de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS) de Comisiones Obreras de España (CCOO).
Al evento asistieron un total de 26 personas entre ellas 4 mujeres todos/as representantes de las Centrales Sindicales de América Central y República Dominicana y de UNI Américas por las FSI, quienes a su vez conforman la Comisión Subregional Sindical de Salud Laboral y Medio Ambiente.
Entre las actividades prácticas se abordaron temas como: las fases de la negociación colectiva en una empresa y una institución pública para incorporar los aspectos de salud laboral y medio ambiente, también las características del Negociador/a, lo fundamental para tener éxito en una negociación.
Todo esto estuvo respaldado con abundante material sobre técnicas de Salud Laboral y la Negociación, que forman parte de los insumos para apoyar la multiplicación de este proceso, mediante capacitaciones que las organizaciones representadas quedaron comprometidas a realizar en sus países.
Además, como parte de las actividades de aprendizaje del curso, las y los participantes visitaron el Plantel Los Cocos de la Alcaldía de Managua para hacer un ejercicio práctico sobre la elaboración de los mapas de riesgos y afianzar los conocimientos adquiridos sobre este tema durante el curso anterior realizado en octubre de 2007.
Este curso ha logrado un avance importante en el objetivo fundamental de este proceso, de profundizar en la formación de activistas sindicales, multiplicadores y multiplicadoras en América Central y El Caribe sobre salud laboral y medio ambiente; sobre la importancia que tiene la actuación de los sindicatos en materia de salud laboral y medio ambiente en las empresas; también la motivación a la acción sindical mediante métodos sistemáticos de intervención que incluyan herramientas de diagnóstico, acciones comunicativas y de negociación dentro y fuera de las empresas.
Entre los resultados de este curso están:
1. Se profundizó los conocimientos sobre Mapas de Riesgos como metodología de diagnóstico de necesidades de intervención en salud laboral y medio ambiente en las empresas. El plantel de una empresa de servicio público municipal de limpieza, fue objeto del estudio práctico, además de ejercicios previos en cada país que desarrollaron los/as participantes.
2. Se capacitó a los/as participantes en un modelo sistemático de intervención sindical en prevención de riesgos laborales y medio ambiente. Esto se consiguió con la realización de casos prácticos.
3. Se capacitó sobre las habilidades y destrezas comunicativas de los/as formadores/as para seguir facilitando su rol de multiplicadores/as en las distintas organizaciones sindicales.
Marvin Largaespada
Coordinador de la Comisión Sindical Sub-regional de Salud Laboral y Medio Ambiente
Director Regional de UNI Américas
Mi vida, mi trabajo. Mi trabajo en seguridad.

Cada año mueren más de 2 millones de personas a causa de accidentes o enfermedades relacionadas con el trabajo. De acuerdo con estimaciones moderadas, se producen 270 millones de accidentes en el trabajo y 160 millones de casos de enfermedades profesionales. La seguridad en el trabajo difiere enormemente de país en país, entre sectores económicos y grupos sociales. Los países en desarrollo pagan un precio especialmente alto en muertes y lesiones, pues un gran número de personas están empleadas en actividades peligrosas como agricultura, construcción, industria maderera, pesca y minería. En todo el mundo, los pobres y los menos protegidos – con frecuencia mujeres, niños y migrantes – son los más afectados. La OIT pone especial atención en desarrollar y aplicar una cultura de seguridad y salud preventiva en el lugar de trabajo. En 2003, la OIT instituyó el 28 de abril como Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo para destacar la necesidad de prevención de enfermedades y accidentes laborales, utilizando como punto de apoyo el tripartismo y el diálogo social. El 28 de abril es también el día mundial que el movimiento sindical asocia a la conmemoración de las víctimas de accidentes o enfermedades relacionadas con el trabajo.
Según Juan Somavia, Director General de la OIT, "los accidentes y enfermedades no deben formar parte del trabajo cotidiano. Las muertes, accidentes y enfermedades en el trabajo pueden prevenirse. Debemos promover una nueva 'cultura de la seguridad' en el lugar de trabajo -donde quiera que éste se realice- que esté respaldada por políticas y programas nacionales adecuados para lograr lugares de trabajo más sanos y seguros para todos". La promoción de la seguridad y salud en el trabajo es uno de los medios para hacer del Trabajo Decente una realidad global.
Trabajo decente – trabajo sin riesgo
La protección de los trabajadores contra las enfermedades y los accidentes relacionados con su entorno de trabajo, tal como se indica en el Preámbulo de la Constitución de la OIT, ha sido un tema fundamental para la OIT desde 1919, cuando la Conferencia Internacional del Trabajo adoptó tres de seis recomendaciones directamente relacionadas con la seguridad y la salud en el trabajo. Como lo explicó recientemente de manera sucinta el Director General de la OIT, Juan Somavia, al referirse al Programa de Trabajo Decente, «el trabajo decente debería ser el trabajo sin riesgo, y estamos muy lejos todavía de alcanzar ese objetivo» .
Basándose en los datos disponibles procedentes de varias fuentes, la OIT estima que en todo el mundo el número de muertes causadas por lesiones y enfermedades relacionadas con el trabajo se eleva a aproximadamente 2 millones al año. Si bien las tasas anuales de ese tipo de lesiones y enfermedades están disminuyendo lentamente en la mayoría de los países industrializados, en el caso de los países en desarrollo están, en cambio, aumentando. Se estima que la tasa anual global de accidentes del trabajo mortales y no mortales se eleva a 270 millones y que unos 160 millones de trabajadores padecen enfermedades relacionadas con el trabajo. Los costos económicos conexos derivados de indemnizaciones, de la pérdida de tiempo de trabajo, de la interrupción de la producción, de gastos de formación, médicos y similares representan generalmente, según las estimaciones, un 4 por ciento del PIB global anual, lo cual en 2001 representó una cifra astronómica en torno a 1,25 billones de dólares .
Se ha manifestado preocupación por el hecho de que la globalización de la economía puede exacerbar algunos de los factores que contribuyen a la incidencia de accidentes y enfermedades en el trabajo. Algunos factores relacionados con la globalización tales como la aceleración y la liberalización del comercio mundial y la difusión de nuevas tecnologías están generando nuevos tipos de organización del trabajo y, por ende, nuevos modos de exposición a los riesgos de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales. Algunas partes del mundo salen claramente beneficiadas de un aumento de las oportunidades y de la existencia de nuevos y mejores lugares de trabajo. De hecho, la globalización puede generar presiones para mejorar la seguridad y la salud. Sin embargo, otras partes del mundo son conscientes de las consecuencias negativas.
Si bien, el motor de la economía mundial está constituido por grandes empresas multinacionales que siguen fusionándose en un número cada vez más reducido de conglomerados mundiales, se reconoce a las pequeñas y medianas empresas (PYME) como el motor de la economía local y como la principal fuente de empleo, presente y futuro, en todos los países. En respuesta a las exigencias de flexibilidad derivadas de la globalización, muchas grandes compañías se concentran en unos pocos campos esenciales especializados y dejan de lado a otros. La externalización y la subcontratación de esas actividades son los elementos que han contribuido a la creación de un gran número de PYME y de microempresas, y a un auge importante del trabajo independiente.
Se reconoce que los peligros y los riesgos en el trabajo son más frecuentes en las PYME que en las grandes empresas. Las PYME tienen limitaciones en materia de recursos y de capacidad técnica, y no siempre saben de la existencia de normas sobre seguridad y salud en el trabajo, ni cómo cumplir con las mismas sin afectar el rendimiento de la empresa. Son renuentes a buscar asesoramiento, ya que esto se relaciona con la realización de inspecciones. En los países en desarrollo, la mayoría de las PYME todavía no están debidamente amparadas por la legislación sobre seguridad y salud, y un gran número de PYME son empresas de la economía informal que están al margen de cualquier tipo de cobertura de los servicios formales de seguridad y salud en el trabajo o de inspección. Este aspecto cambiante del empleo tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo plantea nuevos retos para la OIT, en especial por lo que se refiere a la seguridad y la salud en el trabajo, a los que puede hacer frente mejor que ninguna otra organización debido a su composición tripartita. Los principios básicos fundamentales de la labor de la OIT en materia de elaboración de normas sobre seguridad y salud en el trabajo ya han evolucionado considerablemente. Esta evolución puede observarse en el impulso dado a la prevención de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, frente a la simple prescripción de medidas de protección para abordar peligros específicos.
En 1975, la Conferencia Internacional del Trabajo adoptó una resolución en la que se pedía la adopción de políticas nacionales, así como de políticas en las empresas. Este fue un primer paso hacia la elaboración de un enfoque de sistemas de gestión de la seguridad y la salud en el trabajo y se refleja en el Convenio sobre seguridad y salud de los trabajadores, 1981 (núm. 155), que, si bien aborda de manera exhaustiva las cuestiones de seguridad y salud en el trabajo y del entorno de trabajo, es en gran parte un instrumento de política más que prescriptivo. En él se da prioridad a la formulación, aplicación y examen periódico de una política nacional para prevenir los accidentes y los daños para la salud que sean consecuencia del trabajo, guarden relación con la actividad laboral o sobrevengan durante el trabajo. Se trata de reducir al mínimo, en la medida en que sea razonable y factible, las causas de los riesgos inherentes al medio ambiente de trabajo. Con excepción de los instrumentos relacionados con el asbesto y con la construcción, todos los convenios sobre seguridad y salud en el trabajo adoptados después del Convenio núm. 155 incluyen una disposición en la que se pide la adopción de una política nacional sobre el tema de que tratan. Sin embargo, ninguno de ellos da más detalles sobre el contenido de la política, y se centran más en las medidas de protección.
Una razón importante por la que los convenios sobre seguridad y salud en el trabajo se centran menos ahora en la definición de medidas de protección que en cuestiones de política y de prevención es sin duda la toma de conciencia de que las sustancias y los procesos, así como las técnicas para abordarlos, se modifican constantemente. Por esta razón hacen falta normas internacionales suficientemente flexibles para adaptarse a los cambios y que prevean un examen periódico de la política nacional, así como la adopción de medidas en el plano nacional que tengan en cuenta los progresos y avances técnicos de los conocimientos científicos actuales. La base de este enfoque, prevista en el Convenio núm. 155, exige que se examine a intervalos apropiados la situación en lo relativo a la seguridad y la salud en el trabajo y el entorno de trabajo, ya sea de manera global o con respeto a determinados aspectos, a fin de identificar problemas importantes, nuevos métodos eficaces para abordarlos y actividades prioritarias y de evaluar los resultados.
En resumen, el alcance y la cobertura de las disposiciones sobre seguridad y salud en el trabajo se han modificado, es decir, han dejado de centrarse en la seguridad de los trabajadores de un sector industrial para centrarse en la seguridad y la salud en el lugar de trabajo; el énfasis ha pasado de la protección a la prevención y la evaluación de los riesgos. Las normas modernas reflejan no sólo las responsabilidades colectivas en materia de seguridad y salud en el trabajo, sino también las funciones, los derechos, las responsabilidades y los ámbitos de cooperación respectivos de los empleadores, los trabajadores y sus representantes.
Generalmente se reconoce que el nivel de ratificación de los convenios sobre seguridad y salud en el trabajo, que de por sí es un motivo de preocupación, da una idea incompleta de sus repercusiones debido a que los convenios no ratificados y las recomendaciones se utilizan como modelo para las legislaciones nacionales, como fuente de referencia y como indicador para establecer un consenso nacional. Una encuesta anterior al informe preparatorio para la discusión general en la reunión de 2003 de la Conferencia Internacional del Trabajo respaldó firmemente la conclusión de que el hecho de no haber ratificado un convenio no es necesariamente un obstáculo para la aplicación de las normas de la OIT.
Puede decirse que la adopción en 1976 del Programa Internacional para el Mejoramiento de las Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (PIACT) anticipó y permitió el desarrollo del enfoque de la OIT en materia de seguridad y salud en el trabajo. Este Programa creó un modelo integral para una política sobre seguridad y salud en el trabajo y, en este sentido, se adelantó al Convenio núm. 155. También preparó el terreno para que la OIT apoyara el concepto de una «cultura de la seguridad» que surgió a raíz de la catástrofe nuclear de Chernóbil en 1986. En la actualidad se considera que el desarrollo de una cultura de la seguridad no sólo en las empresas, sino también a nivel nacional, es fundamental para la eficacia de las actividades de prevención. Desde un punto de vista orgánico, el desarrollo de una cultura de la seguridad se traduce en la aplicación de un enfoque de sistemas de gestión que plasma los principios establecidos en las Directrices de la OIT relativas a los sistemas de gestión de la seguridad y la salud en el trabajo, ILO-OSH 2001.
El Programa InFocus de Seguridad y Salud en el Trabajo y Medio Ambiente (SafeWork) es el punto focal para la labor de la OIT en materia de seguridad y salud en el trabajo y se encarga de la tarea fundamental de promover normas pertinentes. Sin embargo, la gama de actividades y de medidas en las que participa la OIT para llevar a cabo su misión se ha multiplicado, tanto a nivel central como en el terreno. Dentro de la Oficina existe una separación funcional de las distintas actividades normativas que están divididas con arreglo a clasificaciones generales tales como elaboración, supervisión, promoción, asistencia técnica y cooperación, lo cual a veces inevitablemente resulta en una fragmentación de las actividades y en la dispersión de los recursos.
En este contexto, en su 279. ª reunión (noviembre de 2000), el Consejo de Administración decidió elegir la seguridad y la salud en el trabajo como el primer tema respecto del cual habría de experimentarse la aplicación de un nuevo enfoque integrado de las actividades normativas de la OIT con el fin de aumentar su coherencia, pertinencia e impacto. Con este enfoque se busca desarrollar un consenso entre los mandantes tripartitos de la OIT en torno a un plan de acción relativo a un tema específico. Este punto se inscribió en el orden del día de la 91. ª reunión (2003) de la Conferencia Internacional del Trabajo. La discusión general, basada en el informe preparatorio, dio como resultado la adopción, por consenso, de una serie de conclusiones que, entre otras cosas, señalan que se debería adoptar un nuevo instrumento que establezca un marco de promoción en el ámbito de la seguridad y la salud en el trabajo, tema del presente informe.
Una de las cuestiones clave que se abordaron, y en torno a la cual hubo un consenso particularmente claro, fue la necesidad de aumentar la sensibilización general sobre la importancia de la seguridad y la salud en el trabajo. También hubo un alto grado de compromiso político respecto de la aplicación eficaz de los sistemas nacionales de seguridad y salud en el trabajo. A menudo, los esfuerzos para abordar los problemas de seguridad y salud en el trabajo, tanto a nivel internacional como nacional, son dispersos y fragmentarios, motivo por el cual carecen de la coherencia necesaria para tener repercusiones efectivas. Por esta razón, se convino en que era necesario dar mayor prioridad a la seguridad y la salud en el trabajo en los planos internacional, nacional y de la empresa y dar participación a todos los interlocutores sociales para iniciar y mantener mecanismos que permitan una mejora continua de los sistemas nacionales de seguridad y salud en el trabajo.
Como se indica con más detalle más adelante, los pilares fundamentales del plan de acción que se adoptó incluían el establecimiento y mantenimiento de una cultura nacional de prevención en materia de seguridad y salud en el trabajo y la introducción de un enfoque de sistemas de gestión de la seguridad y la salud en el trabajo. Este enfoque debería apoyarse en el enfoque de los sistemas de gestión de la seguridad y la salud en el trabajo en las empresas que se adoptó recientemente en las Directrices de la OIT relativas a los sistemas de gestión de la seguridad y la salud en el trabajo.
La Conferencia Internacional del Trabajo, al adoptar el informe de la Comisión, llegó a la conclusión de que había que dar prioridad a la elaboración de un nuevo instrumento que estableciera un marco de promoción en el ámbito de la seguridad y la salud en el trabajo, y se llegó a un acuerdo sobre ciertas características fundamentales del instrumento propuesto que serán examinadas en este informe. Como podrá observarse en el examen ulterior de las iniciativas nacionales recientes para adoptar programas nacionales sobre seguridad y salud en el trabajo, las Conclusiones de la Conferencia Internacional del Trabajo reflejan muy de cerca los acontecimientos ocurridos recientemente en varios Estados Miembros destinados a hacer frente a los retos actuales en materia de seguridad y salud en el trabajo. Si bien cada Estado Miembro articula sus estrategias nacionales de distintos modos, existe un denominador común. Ello indica que aceptan que el hecho de mejorar la seguridad y la salud en el trabajo exige la participación de toda la sociedad. Todas las consideraciones en materia de seguridad y salud se ven afectadas por creencias, valores, actitudes y comportamientos comúnmente aceptados sobre los que puede tener una gran influencia la cultura nacional.
En un contexto de trabajo, el enfoque que consiste en desarrollar una cultura de la seguridad — que es un proceso dinámico y progresivo — tiene mucho en común con el que se necesita para desarrollar una organización eficaz. En ese sentido, es fundamental la capacidad de liderazgo de la alta dirección. En las empresas, las grandes diferencias de posición jerárquica y de poder que limitan el acceso a las personas con autoridad pueden frenar el proceso de consultas entre la dirección y los trabajadores sobre problemas de seguridad y salud. El nuevo instrumento propuesto para establecer un marco de promoción en el ámbito de la seguridad y la salud en el trabajo abarca esa situación y tiene por objetivo poner en marcha un desarrollo progresivo tendiente a alcanzar el objetivo de un entorno de trabajo seguro y saludable.
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Tomado del Informe IV de la 93ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT: ¨Marco de promoción en el ámbito de la seguridad y la salud en el trabajo¨, págs: 3-7
Factores psicosociales, trabajo y salud de trabajadores y trabajadoras

En el contexto de desarrollo del modelo capitalista neoliberal, las formas que asumen las empresas para su producción, impactan de forma sistemática y profunda, en la salud de las trabajadoras y los trabajadores, cuyos costos son aún difíciles de precisar.
Los factores psicosociales, relacionados con la manera en que se organiza y se divide el trabajo, guardan estrecha relación con el estrés y su repercusión en la salud mental de los trabajadores y las trabajadoras.
Por el nivel de desarrollo de la región de América Central y El Caribe, se carece aun de suficiente información sistematizada, para mostrar de qué manera los factores psicosociales están impactando la salud de las trabajadoras y los trabajadores, las causas principales y los costos que tienen a nivel individual y social. Sin embargo, para darnos una idea de la importancia de estos, hemos recurrido a la información proporcionada por la OIT de diversos países desarrollados o industriales, que han sido emblemáticos por las distintas maneras de concebir la organización del trabajo y los sistemas de protección, por encarnar distintos tipos de legislaciones, de asistencia sanitaria y de formas de abordar los problemas de salud mental, ocasionados por incidencias laborales.
Así por ejemplo, en Finlandia, más del 50 % de los trabajadores sufren algún tipo de síntomas relacionado con el estrés, tales como la ansiedad, sentimientos depresivos, dolor físico, exclusión social y trastornos del sueño; el 7 % de los trabajadores/as finlandeses/as padecen de cansancio severo (...), los trastornos de la salud mental son ya la principal causa de pensiones por incapacidad en este país.
En Alemania (...), el monto total de la producción perdida por el ausentismo atribuible a trastornos de la salud mental se estima en más de 5 000 millones de marcos anuales.
En el Reino Unido, casi 3 de cada 10 empleados sufren anualmente problemas de salud mental y numerosos estudios indican que es común el estrés provocado por el trabajo y las enfermedades que causa; la depresión, en particular, es un problema tan extendido que, (…) uno de cada 20 británicos en edad de trabajar está padeciendo una depresión importante.
Las estadísticas de sanidad pública en Polonia indican la existencia de un número creciente de personas que están recibiendo asistencia sanitaria mental, especialmente individuos aquejados por trastornos depresivos: una tendencia que puede estar relacionada con la transformación socioeconómica del país y con los consiguientes aumento de paro, inseguridad en el empleo y descenso de los niveles de vida.
En Estados Unidos, el gasto nacional asociado con el tratamiento de la depresión se sitúa entre 30 000 y 44 000 millones de dólares al año y llega a afectar a una décima parte de los adultos en edad de trabajar, con una pérdida de aproximadamente 200 millones de días de trabajo anuales.
Esta información proporcionada por la OIT, y por diversos estudiosos de esta problemática en países desarrollados, muestra la importancia de este problema; sin embargo, en los países de nuestra región el tema apenas empieza a ser tomado en consideración, sin que esto quiera decir que estos problemas estén ausentes, por el contrario cada vez es más común presenciar, incluso en nuestros centros de trabajo, fenómenos como el ausentismo, índices altos de invalidez y qué decir del desempleo y los descalabros económicos y sociales que afectan a la sociedad en nuestra región y que impactan la salud mental de trabajadoras y trabajadores.
Resulta entonces obligado, empezar a estudiar a profundidad los factores psicosociales del trabajo, sus impactos en la salud física y mental de las trabajadoras y los trabajadores de nuestra región, las repercusiones que tienen en la vida social y las economías de nuestros países.
Factores psicosociales
Por factores psicosociales del trabajo se hace referencia a las exigencias y demandas laborales, como al efecto que se produce de ellas, por ejemplo, el estrés es considerado como un daño psicosocial.
El concepto psicosocial también ha sido utilizado para hacer referencia a condiciones derivadas de la organización del trabajo, pero que son de distinta naturaleza a las exigencias, demandas o estresores. Tal es el caso del control del trabajo, el cual dota a la persona de condiciones que posibilitan la adquisición de nuevos conocimientos o la posibilidad de tomar decisiones sobre la actividad que realiza.
Las demandas laborales o los factores psicosociales -asumidos como condiciones objetivas- derivan de la organización del trabajo, del tipo de actividad y de las relaciones que las y los trabajadores establecen entre sí. Es decir cobran materialidad en función de la presencia de las y los trabajadores en un centro laboral, desplegando sus potencialidades. Por ejemplo, no es posible concebir el trabajo nocturno a menos que haya trabajadores y/o trabajadoras que trabajen de noche. No es posible asumir una supervisión estrecha si no hay un supervisor que permanentemente esté vigilando el cumplimiento de la tarea por parte del trabajador o la trabajadora en los tiempos y con la calidad suficiente.
¿Cómo se pueden clasificar las exigencias laborales?
Se presenta una propuesta de clasificación de exigencias laborales y de elementos de control del trabajo que han sido principalmente estudiadas en nuestro medio. Las exigencias laborales han sido agrupadas de acuerdo con su naturaleza:
En función del tiempo de trabajo: duración de la jornada diaria, de la jornada semanal, horas extras, doble turno, guardias, tipo de turno, rotación de turnos, trabajo nocturno, pausas. Como se sabe, "...el horario de trabajo estructura en gran medida la forma de vida de la población activa.
Evidentemente, esto también repercute en la salud. La noción de duración de trabajo es insuficiente para juzgar los efectos sobre el trabajador o la trabajadora. El número de días entre los cuales se reparte esta duración global, el número y la importancia de las pausas de cada día y el tipo de horario en sí juegan un rol importante sobre la fatiga del trabajador o la trabajadora.
Es importante señalar que el trabajo a turnos y nocturno plantea un conjunto de problemas que se centran en las consecuencias que se derivan del cambio constante de horario, la incidencia que sobre la vida familiar y social tienen la jornada de tarde y las repercusiones directas que sobre la salud tiene el trabajo nocturno, ya que sabemos que afecta a los ritmos circadianos (existe una contradicción entre el ritmo interno circadiano de su actividad biológica con el ritmo de su actividad profesional), afecta a los hábitos alimentarios (la calidad de la comida no es la misma, se suelen tomar comidas rápidas y en un tiempo corto e inhabitual, los alimentos están mal repartidos a lo largo de la jornada, además suele haber un aumento en el consumo de café, tabaco y otros excitantes), afecta también al sueño, tanto en cantidad como en calidad y, por supuesto, las alteraciones ya mencionadas que se producen en la vida social y familiar.
En función de la cantidad e intensidad del trabajo: grado de atención, tiempos y movimientos, repetitividad de la tarea, prima de producción, pago a destajo, pago por hora, posibilidad de fijar el ritmo de trabajo.
Un trabajo parcializado al extremo implica que la tarea se torne repetitiva, hecho que permite incrementar el ritmo de trabajo y por tanto la posibilidad de mejoras económicas mediante la prima de producción. Sin embargo, adoptar esta modalidad de organización del trabajo implica perder el contenido y el significado que la actividad tiene para la persona que lo ejecuta.
Un trabajo con contenido es aquel que permite al trabajador o la trabajadora sentir que su trabajo tiene una utilidad en el conjunto del proceso en el que se desarrolla y para la sociedad en general. Además, que le ofrece la posibilidad de aplicar y desarrollar sus conocimientos y capacidades.
En función de la vigilancia del trabajo, tales como la supervisión estricta, con mal trato o el control de calidad.
En función del tipo de actividad: dificultad de comunicación (aislamiento), dificultad de desplazamiento, características del esfuerzo físico, posiciones incómodas y/o forzadas, sedentarismo y minuciosidad de la tarea. El sedentarismo como ejemplo de este grupo, es uno de los factores psicosociales que presenta una fuerte asociación con problemas músculo-esqueléticos, circulatorios y nutricionales.
En función de la calidad y la certidumbre del trabajo: Al interior de éste, se encuentran exigencias tales como la falta de calificación para el desempeño del trabajo, la falta de claridad del contenido de la tarea (ambigüedad), la oposición entre diferentes exigencias del trabajo (tareas contradictorias o conflicto de rol), la responsabilidad de la seguridad de terceros, del producto y del equipo, la seguridad de mantener el empleo.
Referencias
1.Martínez S. [Editorial] Revista Salud problema Nueva Época. UAM-X. México, 2005;5(8):3-4.
2.Organización Internacional del Trabajo. Comunicados de prensa 2000. Un informe de la OIT estudia la salud mental en el trabajo en Alemania, Estados Unidos, Finlandia, Polonia y Reino Unido. Disponible en:
http://www.ilo.org/public/spanish/bureau/inf/pr/2000/37.htm).
3.Sapir M. Psychological harassment at work and the law wanted: an integrated whole-workforce approach in workplace health policy. Editorial Stress at Work, Newsletter of the European trade union technical bureau for health and safety 19-20, 2-3, 2002.
4.'Hertefelt H. Mesuring psychosocial workload en Belgium. Editorial Stress at Work, Newsletter of the European trade union technical bureau for health and safety No. 19-20, p. 39-44, 2002.
5.Koukoulaki T. Stress prevention in Europe: review of trade union activities-Obstacles and Future strategies. Editorial Stress at Work, Newsletter of the European trade union technical bureau for health and safety No. 19-20, p. 4-11, 2002.
Julio Tablada, Coordinador de Educación
ISACC
Inicia mejoramiento de las condiciones de trabajo en dos afiliadas de UNI-Americas

El proyecto Promoción de la Salud Laboral en Centroamérica que desarrolla el Instituto Sindical para América Central y El Caribe (ISACC) con la cooperación de Comisiones Obreras, la Fundació Pau i Solidaritat de la Generalitat Valenciana, con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS) de Comisiones Obreras de España (CCOO), tiene sus frutos en cuanto a formar a líderes sindicales y mejora de las condiciones de salud y seguridad en el trabajo en dos organizaciones afiliadas de UNI Américas en Panamá.
Esto quedó expresado en los dos seminarios replicados sobre formación especializada en Salud Laboral, que se llevaron a cabo en la ciudad de Panamá. Los eventos se desarrollaron en el mes de julio de 2008, el primero (4 y 5) dirigido a los/as trabajadores/as de las empresas de seguridad: Unión Nacional de Trabajadores de las Agencias de Seguridad (UNTAS) y el Sindicato Industrial de Trabajadores de Seguridad (SITUS), y el segundo (24 y 25) dirigido al Sindicato Industrial de Trabajadores de Productos Plásticos (SITPLAS) con representación en las empresas: Polymer, Plásticos Mundial, INPSA, POLYENVASES, Plásticos Generales, en total participaron 28 compañeros/as de los cuales 3 fueron mujeres.
La formación fue dirigida a promover conocimientos en cuanto a:
• Técnicas de comunicación y capacitación con énfasis en los adultos
• Normas Internacionales de la OIT en materia de Salud y Seguridad en el Trabajo
• Factores y construcción del Mapa de riesgos
• La Negociación sobre Seguridad y Salud en el Trabajo (SST)
• Plan de acción sindical en la SST
En ambos casos se identificaron los principales problemas de salud y seguridad en el trabajo de los cuales destacamos los siguientes:
- Horarios excesivos y presión en el trabajo
- Alto riesgo y peligrosidad
- Falta de equipos de protección individual y colectivos
- Vibración
- Ruido
- Temperatura
- Problemas con las salidas de emergencia en el caso de las empresas del plástico
- Falta de un local para comer en el caso de los guardias de seguridad
En el caso de las empresas del plástico, los/as participantes elaboraron mapas de riesgo como parte del trabajo práctico de la formación recibida, esto pasó a ser un tema prioritario en la agenda del SITPPLAS. Por su parte UNTAS y SITUS elaboraron un plan para mejorar las condiciones de trabajo de sus afiliados.
Para lo que resta del año, se profundizarán los conocimientos en cuanto a la legislación nacional en materia de salud y seguridad en el trabajo.
Estos resultados fueron posibles con la colaboración de los dirigentes sindicales Cristóbal Pinzón de UNTAS y Víctor Peña de SITPPLAS, quienes están participando del programa formación de especialistas en Salud y Seguridad en el Trabajo que impulsa el ISACC en Panamá.
Marvin Largaespada
Coordinador de la Comisión Sindical Sub-regional de Salud Laboral y Medio Ambiente
Director Regional de UNI Américas
Detalles del Segundo Seminario Subregional de Salud Laboral y Medio Ambiente

Como parte del programa subregional de salud laboral y medio ambiente del ISACC, y con la finalidad de avanzar en la consolidación de la Comisión Sindical Subregional que se ha constituido para la atención y seguimiento a este tema, se realizó el Segundo Seminario de Salud Laboral y Medio Ambiente.
Esta actividad se desarrolló los días del nueve al siete de mayo pasados en Managua, Nicaragua, como parte de las actividades del proyecto Promoción de la Salud Laboral en Centroamérica que ejecuta el ISACC, en el marco del Convenio de Cooperación entre la Fundació Pau i Solidaritat de Comisiones Obreras del País Valenciano, España.
Participaron 10 delegados y 8 delegadas en representación de las organizaciones nacionales, quienes además fueron nombrados para constituir la Comisión Sub-regional Sindical de Salud Laboral por cada una de las organizaciones que integran la Asamblea del ISACC.
También se contó con la presencia de autoridades del gobierno de Nicaragua, especialistas de la OIT, compañeros del Instituto Sindical del Trabajo Ambiente y Salud (ISTAS) y de la Fundació Pau i Solidaritat de Comisiones Obreras (CCOO) del País Valenciano, representantes de la Junta Directiva del ISACC y personas invitadas.
El Objetivo General del seminario fue consolidar el marco político y organizativo de la estrategia de Salud Laboral y Medio Ambiente del movimiento sindical de América Central y El Caribe, en el contexto subregional e iberoamericano y visualizar el rol del ISACC en la misma.
Desarrollo y fortalecimiento del sindicalismo con apoyo del ISACC
Uno de los principales resultados: la conformación de la Comisión Sub-regional Sindical de Salud Laboral y Medio Ambiente.
La labor que desarrolle esta estructura en esas áreas, tanto a nivel nacional como a nivel sub-regional, podría provocar cambios importantes en las condiciones de trabajo y salud de la clase trabajadora de la sub-región.
Dado que la Comisión está conformada por diferentes organizaciones sindicales de siete países de la sub-región, un elemento importante para su funcionamiento es la capacidad de sus integrantes (y las centrales sindicales que éstos representan) para articular el trabajo, tanto a nivel nacional entre las organizaciones de un mismo país, como a nivel sub-regional. Solamente una verdadera cohesión de voluntades, una estrategia común y una ejecución coordinada de las acciones, darán como resultado una incidencia real en las condiciones actuales en que labora la clase trabajadora de la sub-región.
La agenda de trabajo acordada por la Comisión, está encaminada a tres ejes esenciales:
1. Posicionar a lo interno de todas las organizaciones sindicales el tema de la Salud Laboral como un tema prioritario del quehacer sindical.
2. Asumir el rol de órgano de consulta política del proceso de formación de formadores y activistas de salud laboral.
3. Desarrollar con las organizaciones sindicales a las que pertenecen, una estrategia sub-regional de seguridad y salud en el trabajo, dentro de un enfoque de la integración regional y frente a los diferentes acuerdos comerciales entre los bloques o regiones.
Para el funcionamiento de la Comisión, las y los participantes estuvieron conscientes de que los recursos serán insuficientes ante la enorme tarea que representa el abordaje de los temas de Seguridad y Salud en el Trabajo en nuestros países. Por esta razón, consideraron que las organizaciones sindicales participantes, en coordinación con el ISACC y los cooperantes, deberán diseñar una estrategia que permita a la Comisión contar con los recursos mínimos necesarios para su desempeño.
"...el ISACC es como el par del ILA en Centroamérica."

Estela Ospina
Coordinadora del Departamento de Salud Laboral y Medio Ambiente
Instituto Laboral Andino, ILA.
En el marco del Segundo Seminario de Salud Laboral y Medio Ambiente, realizado por el ISACC en Managua, Nicaragua, se entrevistó a la compañera Estela Ospina, quien participó como expositora e invitada especial en el seminario.
Algunas de las preguntas que se le hicieron a la compañera giraron en torno a cómo está la situación de las trabajadoras y los trabajadores de la Subregión Andina en cuanto a la salud laboral, qué está haciendo el ILA al respecto, su valoración sobre el seminario, entre otras cosas.
LU: ¿En qué áreas trabaja en ILA?
EO: El Instituto tiene un eje central en la inclusión de las iniciativas y propuestas sindicales en los procesos de integración y, específicamente, en el proceso de integración andina, las negociaciones comerciales; el enfoque de género en el mundo sindical y, particularmente, la inclusión de la perspectiva de género en el proceso de integración; y la salud laboral y el medio ambiente.
LU: ¿Cómo está la situación de las trabajadoras y los trabajadores de la Comunidad Andina en cuanto a la seguridad y la salud en el trabajo?
EO: En algunos casos hay avances, pero en otros hay retrocesos importantes. Un avance es la promulgación de la Decisión 584, llamada “Instrumento Andino de Seguridad y Salud en el Trabajo” que constituye una norma jurídicamente vinculante – de aplicación directa, preeminente y obligatoria- en cada uno de los Países Miembros: Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. No es vinculante para la República Bolivariana de Venezuela en la medida que no es País Miembro de la CAN, aunque las cinco centrales sindicales de ese país hermano forman parte del ILA.
LU: ¿Cómo valora el avance del seminario?
EO: Me ha encantado, primero porque es una oportunidad para conocer el mundo sindical centroamericano que no había tenido la oportunidad de conocerles, de escucharles, de aprender de su realidad, de darme cuenta de que a pesar de las distancias geográficas los problemas son prácticamente los mismos.
Otra cosa que me ha gustado es que el ISACC es como el par del ILA en Centroamérica, es como tener una institución amiga, una institución hermana.
LU: ¿Cree que en el futuro el ILA pueda trabajar algún tema de SL y MA con el ISACC?
EO: Creo que va a ser fundamental, porque con la globalización muy difícilmente podemos ir trabajando disgregadamente, tenemos tantos puntos de unión y de convergencia que va a resultar fundamental tener líneas comunes, apoyarnos mutuamente, reforzarnos el trabajo.
Entrevista realizada por Leonard Urbina, Responsable de Comunicación, ISACC.
"...este es un tema que debe colocarse en la agenda pública."

Jeannethe Chávez
Ministra del Trabajo de Nicaragua
En el marco del Segundo Seminario de Salud Laboral y Medio Ambiente que se realizó en Managua, Nicaragua, se entrevistó a la Ministra del Trabajo, Jeannett Chávez, quien participó en la inauguración del evento como invitada especial.
En esta entrevista se le preguntó su percepción sobre el trabajo que las organizaciones sindicales nicaragüenses han venido realizando para alcanzar más seguridad y salud en sus centros de trabajo, las dificultades que las empleadas y los empleados encuentran a la hora de negociar su seguridad y su salud con la clase empleadora, entre otras cosas.
LU: ¿Cómo ve la iniciativa del ISACC de realizar esta actividad?
JC: Excelente, porque este es un tema que debe colocarse en la agenda pública y estos espacios le dan a uno la oportunidad, como Ministerio del Trabajo, de conocer qué se está haciendo sobre estos temas en el resto de Centroamérica, cuáles son las posiciones del movimiento sindical y, además, cuáles son las medidas propositivas que pueden tomar los trabajadores alrededor de estos temas.
LU: ¿Cómo cree que ha sido el trabajo de las organizaciones sindicales nacionales en pro de alcanzar más seguridad y salud?
JC: Creo que están haciendo un buen trabajo a partir de que se está tomando como parte de la reivindicación de los derechos, la salud laboral. Pienso que todavía hay mucho que trabajar, nosotros deberíamos tener, por ejemplo, en todas las empresas ya conformadas las comisiones mixtas de higiene y seguridad donde están los empleadores y los empleados, que son los que deben hacer la vigilancia directa en el trabajo, porque el Ministerio del Trabajo actúa como parte de un programa de vigilancia.
Ahora los trabajadores cuentan con una nueva ley: la Ley General de Higiene y Seguridad Laboral que se logró aprobar el año pasado.
LU: ¿Qué dificultades se encuentran las trabajadoras y los trabajadores a la hora de negociar estos temas con las empleadoras y los empleadores?
JC: Yo diría que una falta de cultura de cumplimiento en materia de derechos laborales y en materia de higiene y seguridad laboral.
LU: ¿En qué otros temas el MITRAB asesora a los trabajadores?
JC: Tienen una serie de disposiciones, desde la manera en que vos tenés que colocar una máquina y cómo se debe operar para que los trabajadores no vayan a sufrir accidentes, pero además de eso, e MITRAB desde que se aprobó la ley, ha estado permanentemente dando capacitaciones tanto a empleadores como a trabajadores sobre el manejo de la misma y su respectivo reglamento.
Entrevista realizada por Leonard Urbina, Responsable de Comunicación, ISACC.
Visita al Plantel Los Cocos de la Alcaldía de Managua

Los días del 28 de julio al primero de agosto pasados, el ISACC realizó en Managua, Nicaragua, el Segundo Curso de Formadores y Formadoras en Seguridad y Salud en el Trabajo, en el cual participaron las y los integrantes de la Comisión Sub-regional Sindical de Salud Laboral y Medio Ambiente y representantes de las organizaciones sindicales que conforman el instituto.
Este segundo curso fue facilitado por un equipo compuesto por miembros del personal del ISACC, los compañeros David Cobos del ISTAS de CCOO, España, Giuseppe Baffert, así como Valentina Forastieri de la OIT.
Este segundo curso tuvo como propósito, hacer una valoración sobre el nivel de avance tenido por las y los participantes, sobre los temas del primer curso (realizado en octubre de 2007), profundizar los conocimientos y desarrollar nuevas habilidades en dos temas principales: la planificación de la acción sindical y la negociación en temas de seguridad y salud en el trabajo.
En la metodología del segundo curso se incluyó un ejercicio de elaboración del mapa de riesgos de sus respectivos lugares de trabajo por cada uno y cada una de las participantes, para ser presentado y evaluado el primer día del curso. Así mismo, se incluyó un ejercicio práctico sobre la elaboración de un mapa de riesgos en una empresa local, el cual, a su vez, sirvió de insumo para la planificación de acciones concretas y el diseño de las posibles estrategias de negociación sobre los problemas encontrados.
En correspondencia con la metodología formativa dialéctica del Instituto, la experiencia de los y las participantes durante el trabajo de campo efectuado en el plantel de recolección de basura de la ciudad de Managua, sede del Curso, resultó altamente productiva. Los y las participantes se dividieron en dos grupos antes de empezar la visita al centro de trabajo. Un grupo asumió el rol de representantes sindicales del centro en cuestión y el otro, el rol de los empleadores del centro. Ambos debían recopilar toda la información posible durante el recorrido del plantel para luego elaborar un diagnóstico de la situación de seguridad y salud laboral del lugar de trabajo y diseñar sus respectivas estrategias para una eventual negociación sobre estos problemas.
El centro de trabajo para el ejercicio de campo no pudo ser mejor seleccionado. Los y las participantes pudieron evaluar objetivamente las condiciones de trabajo en que laboran cerca de un centenar de trabajadores y trabajadoras y, aunque posiblemente en sus centros de trabajo la realidad de las condiciones y el ambiente en que laboran sus compañeros y compañeras no se diferencie mucho, el hecho de “ver las cosas desde afuera” produjo un fuerte impacto entre los participantes al punto de olvidarse de que solamente se estaba realizando un ejercicio de campo y no estábamos ahí para solucionar todos los problemas que se fueron presentado durante el recorrido del plantel. (Si se pudieran agregar unas líneas sobre los elementos más importantes obtenidos, desde el punto de vista metodológico)
Este tipo de experiencias deja un valor agregado al proceso formativo que impulsa el ISACC en el área de salud laboral y medio ambiente y es la motivación y el compromiso que generan en cada uno y cada una de los y las dirigentes sindicales que participan de este proceso.
Salud Laboral de las trabajadoras de las maquilas

Riesgos para la salud de la mujer trabajadora
¿Cuáles son los riesgos en la salud que tiene la mujer trabajadora?
Por la división sexual del trabajo, fruto de las formas patriarcales en que se ha organizado el mundo de la vida privada y pública, existe un doble y hasta un triple rol de trabajo en la mayoría de las mujeres y en particular, las de los sectores populares, ya que el trabajo que desarrollan incluye no sólo el trabajo reproductivo (maternidad, cuido de personas, crianza de hijos e hijas, atención de la comunidad y la escuela), sino el trabajo productivo (remunerado). Esta multiplicidad de jornadas, conducen a las mujeres a estados de agotamiento, estrés y mucha tensión.
Si bien es cierto que muchas enfermedades que las mujeres padecen, también las presentan sus compañeros, la evolución y los efectos en ellas no son iguales. Cuando se habla de riesgos de la trabajadora, es necesario plantear las siguientes realidades:
1. Hay un sub-registro en las estadísticas de enfermedades y accidentes de trabajo, incluyendo la muerte.
2. Los datos dicen que los hombres mueren más jóvenes que las mujeres, pero los hombres mueren por violencia y accidentes y las mujeres por enfermedades.
3. Se encuentra oculta la relación que existe entre los riesgos de la jornada asalariada y de la jornada doméstica. No se sabe cómo se relacionan, cómo interactúan, qué peso tiene cada una en el organismo de la mujer, etc. A la mujer, en muchos casos, la enfermedad en casa y en el trabajo se le atribuye a problemas psicológicos, pero no a la sobrecarga motivada por la doble y triple jornada.
4. Han aparecido nuevos riesgos laborales como el acoso sexual, tanto de superiores como de compañeros de trabajo e inseguridad en la calle debido a las jornadas alargadas obligan a las trabajadoras a salir de su trabajo en horas de la noche y a la subcultura del abuso contra la mujer que socialmente existe.
Las trabajadoras de las maquilas están expuestas a sustancias químicas (tamo, thiner, etc.), posiciones forzadas y a riesgos derivados de la organización del trabajo (horarios, horas extras, supervisión, tareas repetitivas, simplificación de la tarea, etc.); todo lo cual puede ser causa de problemas pulmonares, dermatitis, vértigo, quemaduras, conjuntivitis, dolores musculares, artrosis, estrés y todo lo que se deriva de este último problema.
Mujeres con labores físicas extremas que causan fatiga y estrés, con frecuencia observan irregularidades menstruales. Por otro lado, la mujer trabajadora cuando queda en estado de embarazo, es más susceptible a enfermarse y a sufrir accidentes; al exponerse a tóxicos, también se expone a mutaciones genéticas, malformaciones congénitas, partos prematuros, muerte fetal o abortos.
Consecuencia de los procesos patológicos
¿Qué son secuelas de los procesos patológicos?
Los procesos patológicos son los daños a la salud, en el caso que nos ocupa, los derivados de los riesgos laborales, es decir enfermedades ocupacionales y accidentes de trabajo.
Cuando una persona se enferma o se accidenta, el organismo sufre un deterioro que puede ser leve, moderado o severo, y que puede dejar secuelas, es decir, quedar con una disminución en la funcionalidad del o los órganos que se vieron afectados por la enfermedad o el accidente. También dependiendo de la gravedad de la limitación dejada, puede hablarse de invalidez temporal o invalidez permanente e incluso la muerte.
Para clarificar a que se refiere el concepto de invalidez temporal y permanente se relatan dos casos sucedidos en el ambiente de trabajo de una fábrica maquiladora.
El caso de Noemí
Noemí es una operaria de 19 años, que ejecuta la operación de pegue de cuello y que labora en la fábrica desde hace 8 meses. Un día a la hora de salir al receso para ir a almorzar, al pasar por el estrecho pasillo de salida donde revisan a los empleados, un heister pasando por el pasillo trituró los dedos del pie de Noemí, haciéndole saltar una uña. Fue llevada a la clínica del plantel donde el médico le hizo una curación y vendó su dedo, y se le envió al Instituto Hondureño de Seguridad Social para su incapacidad. Ahí la incapacitaron por tres días. La operaria regresó a su trabajo con edema (hinchazón) y cierta dificultad para caminar, al cabo de una semana el edema había disminuido y el sitio de la uña estaba sano. A los quince días pudo volver a calzarse y dos meses después tenía una nueva uña y la funcionalidad del pie estaba totalmente recuperada.
Noemí sufrió un daño a su salud a través de un accidente de trabajo, hubo una lesión que le ocasionó una limitación temporal, ya que al desinflamarse y recuperar la uña, la funcionalidad de su pie se restableció totalmente. No quedó ninguna secuela permanente.
El caso de Leonor
Leonor es una madre soltera de 36 años que vive en una colonia marginal y ha trabajado en la fábrica por 13 años: dos años en inspección, uno en ruedo de falda y 10 en pegue de cuello. Hace dos años empezó a presentar tos seca, posteriormente con expectoración. Refiere que expulsaba esputo (moco) con hilitos de colores, además de la tos refiere dolor de cabeza, mareo, dolor en el pecho e insomnio; fue evaluada a la consulta general del Instituto Hondureño de Seguridad Social donde le dijeron que su problema era alergia a la fibra de las telas que trabajaba, la trataron con expectorante, acetaminofén y antialérgicos. La tos nunca desapareció. Un año y medio después empezó a adelgazar y a presentar fiebre y sudoración por la noche; un día amaneció expulsando esputo con sangre, se alarmó por este último signo por lo que prefirió ir al Instituto Nacional del Tórax, donde le hicieron análisis y le diagnosticaron Tuberculosis, ingresándola inmediatamente por dos meses. Regresó al cabo de su incapacidad a su mismo puesto de pegue de cuello, a los quince días de estar trabajando presentó tos y dificultad respiratoria; se le trató en la clínica de la fábrica con broncodilatadores y nebulización, ella no quiso ir al hospital para no dejar de trabajar; una semanas después su dificultad respiratoria se empeoró al grado que no podía hacer ni la mitad de su tarea, se le convenció de ir al hospital, donde fue trasladada en ambulancia con oxígeno, la ingresaron nuevamente y se le tramitó una incapacidad permanente.
El daño a la salud de Leonor sucedió debido a la exposición permanente al tamo, lo cual desembocó en una enfermedad ocupacional, en una neumoconiosis, que luego convirtió a sus pulmones en un lugar fértil para la tuberculosis. El daño a sus pulmones fue tan severo que la capacidad respiratoria quedo limitada a tal punto que no pudo volver a realizar su actividad habitual. Leonor quedó con una secuela permanente.
Debido a los riesgos a los que se ven expuestas las trabajadoras de las maquilas, las enfermedades y accidentes más frecuentes pueden dejar las siguientes secuelas:
Secuelas Frecuentes en la Industria de la Maquila
# Factor Riesgo Enfermedad Secuela
1 Ruido
Esclerosis del oído medio Sordera permanente
2 Tamo Neumoconiosis Broncoespasmo con limitación en la ventilación
3 Vapores químicos para
limpieza Dermatitis Dermatitis crónica
4 Posiciones inadecuadas o
forzadas Desviaciones columna, varices
de miembros inferiores Deformación permanente, dolores de espalda crónicos, úlceras varicosas crónicas
5 Movimientos repetitivos Artrosis de dedos, manos y muñecas
Deformación permanente, dolores crónicos, limitación de la funcionalidad y calambres profesionales
6 Control de los tiempos Estrés Depresión crónica
7 Máquina de coser que
quiebran agujas Perforación del cristalino del ojo
Ceguera parcial
8 Hostigamiento sexual Estrés Depresión crónica
9 Hacinamiento de
maquinas
Atropellamiento por maquinas
elevadoras Aplastamiento de dedos, amputaciones, pérdida temporal uñas
10 Planchado Quemaduras Cicatrices poco estéticas
Importancia de conocer las secuelas de los procesos patológicos
Las consecuencias de las enfermedades y los accidentes de trabajo limitan la capacidad de las personas para trabajar, menguan su vida útil laboral y su calidad de vida.
Una persona enferma o discapacitada altera la convivencia en el hogar, no sólo provocando situaciones de estrés entre los miembros de la familia, sino que aumentando los problemas económicos. Cuando una trabajadora se incapacita desaparece el aporte de su salario; y la vida de sus dependientes se precariza. Por otro lado la incapacidad permanente de una persona trae consigo otros problemas de salud para ella misma: estrés, depresión, gastritis, colitis, úlceras de reposo, desnutrición, etc.
Otro aspecto importante acerca de conocer de los procesos patológicos es que algunos de ellos terminan con la muerte de la obrera o del obrero; y la muerte de un miembro de la familia es una tragedia de gran magnitud.
Por lo expuesto, es urgente apropiarse de la salud personal, darle el valor que merece y cuidarla como lo más valioso. Es importante obtener conocimientos en salud laboral y llevarlos a la práctica.
Fuente: Extractos de Módulo de capacitación básica en salud laboral y género, OIT.
Imágenes tomadas del documental ¿Trabajo digno en las maquilas? Producido por el ISACC en noviembre de 2007.
Alimento para motores

En Guatemala hay quienes insisten, convenientemente, en negar el cambio climático y la importancia del cuidado de nuestro único ecosistema. Pero ya muchas y muchos lo entienden. Insisto en el ordenamiento territorial como una manera de visualizar lo que puede suceder en nuestro país. Si la ciudadanía pudiera ver mapas que ilustran para qué se está destinando la tierra en Guatemala, seguramente estaría alarmada. Porque al visualizar el territorio guatemalteco destinado a la extracción petrolera, minera y maderera, a los cultivos de exportación y, ahora, a la producción de agrocombustibles, surge la pregunta: ¿dónde se van a producir los alimentos para la población guatemalteca?
El tema de los agrocombustibles -o biocombustibles- tiene relación directa con los recursos naturales, la crisis ecológica planetaria y nuestra seguridad y soberanía alimentaria. Desde los países ricos -los mayores consumidores de energía- se había impulsado la idea de que se puede reducir el problema del cambio climático a través de la sustitución de hidrocarburos con agrocombustibles. Esta fue su respuesta al grave problema de cómo reducir su contribución al cambio climático y su dependencia del petróleo; pero hoy los agrocombustibles se cuestionan -sobre todo- en la Unión Europea. La evidencia está señalando que, lejos de contribuir a solucionar el problema planetario, el uso de agrocombustibles no es un medio seguro ni eficaz para enfrentar el cambio climático: los agrocombustibles pueden agravar la pobreza, degradar el ambiente y acelerar el cambio climático. Por ejemplo, al aumentar la demanda de tierras para su cultivo, los agrocombustibles pueden forzar la expansión de la agricultura hacia bosques y humedales, que son importantes sumideros de carbono, con lo que se libera ese elemento almacenado en el suelo y la vegetación.
Resaltado:
Lejos de contribuir a solucionar el problema planetario, el uso de agrocombustibles no es un medio seguro ni eficaz para enfrentar el cambio climático: los agrocombustibles pueden agravar la pobreza, degradar el ambiente y acelerar el cambio climático.
Según una publicación de la revista Science, tomaría unos 167 años compensar las emisiones de carbono provocadas por el cambio de uso de la tierra a nivel global, como resultado -solamente- del programa de los Estados Unidos para la producción de etanol a partir de maíz. El consumo de biodiésel de la Unión Europea conduce a una vertiginosa demanda de aceite de palma africana, que no se siembra precisamente en Europa. Aún si se quiere ignorar los efectos del cambio de uso de la tierra, los agrocombustibles constituyen una forma demasiado costosa de reducir las emisiones de carbono procedentes del transporte.
Estas son solamente algunas consideraciones sobre esta problemática, que aún no ha sido abordada apropiadamente en Guatemala, donde el tema del maíz es particularmente sensible, y más porque podría tratarse de maíz transgénico. Los ciudadanos -y me atrevería a decir que también los funcionarios- necesitamos información que nos permita entender las dimensiones reales de la problemática. ¿De qué tipo de agrocombustibles estamos hablando? ¿Dónde y de qué tamaño son los territorios destinados a su producción? ¿Quién se beneficia? Son muchas las interrogantes. Ojalá se logre abordar este tema con más responsabilidad y sentido nacionalista… para evitar que se tomen decisiones que favorecen solamente a algunos sectores. Está aumentando alarmantemente el número de guatemaltecos empobrecidos; si se decide dedicar más tierras a alimentar motores, éstos podrían llegar a ser millones más.
Magalí Rey Rosa
10 de julio de 2008
Fuente:
http://www.rel-uita.org/agricultura/agrocombustibles/alimento_para_motores.htm
Paraquat: malestar social y débil restricción

Continúan permitiendo su uso en la producción de caña de azúcar, café y algodón
El uso del Paraquat en Nicaragua está restringido a través de la Resolución Ministerial 23/2004 “Clasificación de productos para el control de plaguicidas, sustancias tóxicas y peligrosas”, pero sigue encabezando la lista de agrotóxicos responsables de la mayoría de las intoxicaciones voluntarias por intento de suicidio, al mismo tiempo que se sigue permitiendo su uso en la producción de caña de azúcar, café, algodón, entre otros.
En el marco del Segundo Congreso Nacional de Toxicología Clínica, la Dra. Jacqueline Berroteran, responsable de Plaguicidas y Salud Ocupacional del Centro de Información Vigilancia y Asesoramiento Toxicológico (CIVATOX) del Ministerio de Salud (MINSA), presentó un estudio sobre las intoxicaciones por Paraquat en Nicaragua.
“A lo largo de tres años (2005-2008), se elaboró una ficha de registro de casos de intoxicaciones por Paraquat en cinco hospitales del país y detectamos 388 casos de intoxicación, con una mortalidad muy alta, el 54 por ciento de los cuales fueron registrados en el Departamento de Matagalpa, en el norte del país. Ese dato -explicó Berroteran- está justificado por el alto uso y disponibilidad de agrotóxicos en estas zonas del norte. Con respecto a la edad de las personas intoxicadas, se detectó un 6 por ciento entre menores de 15 años, mientras que el grupo con mayor incidencia resultó ser entre 15 y 25 años, que representa el 66 por ciento de los intoxicados, con una prevalencia total de hombres del 72 por ciento”.
El estudio reveló también que la intoxicación por Paraquat está fuertemente relacionada con el modo intencional, representando el 74 por ciento de los casos detectados, entre ellos el 54 por ciento como intentos de suicidios y el 20 por ciento como suicidios consumados. El restante 13 por ciento corresponde a intoxicaciones de tipo laboral y otro 13 por ciento por motivos accidentales o mal uso de la sustancia.
“Según las estadísticas de intoxicaciones a nivel nacional, formulada por el Programa de Plaguicidas del MINSA en el año 2007, el grupo de agrotóxicos que causa el mayor número de intoxicaciones es el de los organofosforados o inhibidores de la colinesterasa, como el Metamidofos, Clorpirifos y Metil Paration. El segundo grupo de mayor incidencia es el de los herbicidas, sobre todo los bipiridilos, entre ellos el Paraquat. Un tercer grupo es el de los fumigantes, donde la inmensa mayoría de las intoxicaciones son por fosfuro de aluminio y tienen carácter intencional y con un índice muy alto de mortalidad” -dijo la responsable de agrotóxicos del CIVATOX.
“Mientras en el caso de los organofosforados la mayoría de las intoxicaciones son de tipo laboral, por su alto uso a nivel agrícola y por las condiciones en que se utilizan, en el caso de los herbicidas, como el Paraquat, el principal modo de intoxicación es el intencional y en menor proporción el laboral y esta situación se refleja en casi todos los países centroamericanos. Lamentablemente se ha venido incrementando el uso del Paraquat con fines suicidas y según las estadísticas del MINSA, este fenómeno ha tenido un fuerte repunte en los últimos años, superando la incidencia de los organofosforados y del mismo fosfuro de aluminio”, recordó Berroteran.
Uno de los grandes problemas en este sentido tiene que ver con la aplicación de las restricciones al uso del Paraquat, ya que la Resolución Ministerial 23/2004 autoriza su uso “únicamente en los cultivos de café, cítricos, musáceas, arroz de secano, algodón, caña de azúcar, maíz y frijol”. Pero la realidad es mucho más compleja, ya que como tiene venta libre “cualquier persona puede llegar a un expendio y comprar el producto sin ningún problema. No hay ninguna restricción en la venta, sino en el uso, pero ¿quién puede asegurar que no se esté utilizando en otro tipo de cultivo?”, se preguntó Berroteran. “En el caso del fosfuro de aluminio se ha restringido la venta exclusivamente en establecimientos autorizados y ya no en cualquier expendio y esto ha reducido fuertemente la mortalidad y la morbilidad”.
Para fines de agosto se espera una resolución final del Ministerio de Agricultura (MAGFOR) que va a modificar la antigua disposición 23/2004, prohibiendo la molécula del Metamidofós y el Metil Paratión y operando restricciones a Endosulfán y el Fosfuro de Aluminio. Por el contrario, el Paraquat mantendrá el tipo de restricciones ya existentes, que por cierto no han dado muchos resultados.
“En esta resolución el Paraquat va a quedar de la misma forma y lo único que va a cambiar es su prohibición en algunos tipos de cultivos, como por ejemplo el arroz de inundación. Lo que se va intentar hacer es ejercer un mayor control en la venta, creando un registro de las personas que adquieren el producto”, explicó a Sirel la especialista del CIVATOX.
A la pregunta de por qué no se trató de prohibir también la venta del Paraquat en Nicaragua, la Dra. Berroteran contestó que “ese tipo de medida se toma en base a diferentes criterios, como por ejemplo la relación entre plaguicidas e intoxicaciones ocupacionales o la falta de alternativas, como es el caso del Fosfuro de Aluminio en el almacenamiento de los granos. En ese último caso lo que se hizo fue evitar la venta en agro servicios y trasladar la compra del producto solamente a grandes acopiadores, como arroceros, maniceros y grandes acopiadores de frijoles o maíz. Un producto como el Paraquat, que se utiliza en cualquier etapa de la producción, es muy difícil de controlar. Podríamos prohibir su venta, pero no estaríamos en la capacidad de controlar el cumplimiento de esta disposición. Lo que se está tratando de hacer en la Comisión Nacional de Plaguicidas -siguió explicando Berroteran- es restablecer los Comités Departamentales de Plaguicidas, conformados por las instituciones y organizaciones de la sociedad civil, para que se haga efectiva la vigilancia en cada departamentos del país sobre qué tipo de químicos se están vendiendo y con qué características, cuáles son los problemas ambientales originados por el uso de agrotóxicos, y vigilar sobre posibles alteraciones del producto. Además, se vuelve necesario que los ministerios estén constantemente presentes en los Departamentos y que todas las instituciones se involucren en esa tarea, como prevé la Ley 274 -Ley Básica para la regulación y control de agrotóxicos sustancias tóxicas, peligrosas y otras similares-, incluyendo a la población”, concluyó la especialista del CIVATOX.
Giorgio Trucchi
Rel-UITA
20 de agosto de 2008
Fuente:
http://www.rel-uita.org/agricultura/agrotoxicos/paraquat_nicaragua.htm
Un ejemplo de coraje y dignidad

Con Elsa Noemí Contreras
El Grupo CALVO utiliza a sus mandos medios y altos para presionar al personal de su planta de El Salvador y obligarlos a que se afilien a un sindicato patronal promovido por la empresa. Recientemente, un grupo de 25 trabajadoras y trabajadores presentaron sus cartas de renuncia a ese sindicato y se afiliaron públicamente al Sindicato General de Trabajadores de la Industria Pesquera y Actividades Conexas (SGTIPAC). Elsa es una de ellas y explicó a Sirel sus motivaciones.
-¿Por qué te habías afiliado al sindicato patronal?
-Yo no sabía que me estaba afiliando, porque me dieron una hoja y me dijeron que firmara sin que me dejaran leerla.
-¿Quién te hizo firmar esa hoja?
-La secretaria general del sindicato patronal, Miriam Cruz Álvarez, que además es la jefa del Laboratorio de CALVO.
-¿Te amenazaron para que te afiliaras?
-Sí, nos dicen muchas cosas, como que si no firmamos podemos ser despedidos. Nos prometieron muchas cosas que después no cumplieron ninguna. Esto mismo ha pasado con el resto de las compañeras y compañeros que están afiliados a ese sindicato patronal.
-Tú fuiste de las que viajaron hasta San Salvador a entregar sus cartas de renuncia ¿Cómo viviste eso?
-Para mí fue muy bueno, nos atendieron muy bien. Las autoridades de la empresa aún no se han enterado, pero ya pronto lo van a saber y esperemos que todo sea normal. Algunas compañeras me han criticado, pero ellas tienen miedo y ya van a comprender.
-¿Por qué resolviste cambiarte para el SGTIPAC?
-Porque en el otro sindicato le hacen firmar a uno cosas sin saber para qué es, y además nunca defendían nuestros intereses como trabajadoras. Dejaban que los gerentes hicieran lo que quisieran ahí dentro. Además he visto que el SGTIPAC trabaja mejor y por la ayuda y el apoyo que hemos recibido.
-¿Alguna vez habías estado en un sindicato?
-No, es la primera vez.
-¿Qué edad tienes?
-Tengo 36 años.
-¿Cuántos hijos?
-Tengo tres niños y otros dos que dependen de mí.
-¿Estás sola con ellos?
-Sí, no tengo apoyo del padre ni de nadie.
-O sea que este trabajo para ti es todo…
-Es muy importante, para nosotros es la vida.
-Y a pesar de eso te has arriesgado a renunciar al sindicato patronal y afiliarte al obrero…
-Claro que sí, es lo que tenía que hacer.
-Pues, te felicito. Ojalá todos tuviéramos tu valentía y decisión…
-Muchas gracias. Yo sé que ustedes vienen apoyando esta lucha desde hace mucho tiempo.
-¿Tú crees que ahora, afiliada al SGTIPAC, las cosas dentro de la planta mejoren?
-Eso es lo que espero, porque ellos no respetan nuestros derechos laborales, y a veces sufrimos maltrato de parte de algunos jefes y eso tiene que terminar.
Carlos Amorín
Rel-UITA
19 de agosto de 2008
Fuente:
http://www.rel-uita.org/companias/calvo/con-elsa-noemi-contreras.htm
"Las mujeres organizadas tenemos esperanza de vivir un día mejor"

María Teresa Sánchez Aburto
Secretaria General del Sindicato del Mercado Israel Lewites y Presidenta de la Mutua de Salud.
María Teresa tiene 31 años. Es originaria de Nandaime, localidad del Departamento de Granada. Ella es migrante del campo hacia la ciudad. Casada con dos hijos (un varón de 13 años y una niña de 11 años) y tiene 9 hermanos.
Su historia de lucha y de sacrificios
Mi padre fue tomador y tuvo va¬rias mujeres, nunca se responsabilizó de nosotros, él a mi me maltrataba mucho, pues había un chisme de la gente que yo no era su hija. Mi madre trabajaba vendiendo frutas, verduras y viajando diario a Managua. Mi madre me protegía dejándome donde sus amigas en Managua y a los 10 años de edad empecé a vender jocotes cocidos y aprendí a hervirlos, ya no pude seguir estudiando, sólo llegué a tercer grado de primaria. Mi madre nunca me llevaba a la casa, crecí sin jugar con mis hermanos. El dinero que ganaba todo se lo entre¬gaba a mi madre.
Mi padre fue cooperativista be¬neficiario de la Reforma Agraria Sandinista en Nandaime. Como socio fue dueño de nueve manzanas de tierra, pero las vendió y se gastó el dinero en sus vicios. Mientras tanto, mi mamá vendió dos vacas y con eso se construyó una casita a la orilla de un cauce en Managua y trajo a todos sus hijos a vivir con ella. Siempre siguió trabajando como vendedora ambulante. Desde que a mi papá le dieron un terreno, todos nos hicimos sandinistas. Es claro que el sandinismo ha sido un gobierno que se ha preocupado por los pobres, pues ha mostrado mucha solidaridad hacia nosotros.
Me casé por conveniencia con un hombre siete años mayor que yo. En el campo se practica mucho este tipo de unión. Tuve con él dos hijos y hace 10 años se fue a Costa Rica con el fin de trabajar pero nunca envió ninguna ayuda para los hijos y jamás regresó. Se llevó las llaves de la casa y se las envió por correo a su mamá quien llegó a la casa cuando yo no estaba y sacó todo (muebles, ropa). Quede con mis hijos en la calle, sin nada, la menor tenía dos años entonces.
Empecé a trabajar con la ayu¬da de una mujer que me dio lugar en una esquinita de su molino en Casares para que me dedicara a la venta de granos básicos, me prestó para empezar C$1,500.00 córdobas pero tenía que devolverle la cantidad de C$1,800.00 córdobas mensuales. Allí me ayudaron a hacer una chocita, pero un día que me fui a traer agua al río, me le pegaron fuego y me dejaron otra vez sin nada, con suerte mis hijos estaban fuera de la casa en ese momento.
Debido al ordenamiento de los mercados, COMMEMA me desalojó de mi tramo donde vendía frijoles y verduras, entonces fui a trabajar de domestica un año, los patrones me daban salida cada quince días para ir a la casa a ver a mis hijos, eso no me gustó y me fui del trabajo a vender en los buses del mercado Israel Lewites que salían a los departamentos. Así trabajé 16 años y fue muy duro porque los buseros me faltaban el res¬peto, me “vulgariaban”. He tenido que luchar mucho contra el acoso sexual a las muchachas jóvenes vendedoras, pues los buseros siempre quieren manosearlas primero como condición para que suban a vender al bus y se¬gundo para aprovecharse de ellas.
Bayardo Sandoval, era el coordi¬nador de los vendedores ambulantes del Mercado Israel Lewites, él me llevó a la organización poco a poco y en el 2005 me nombraron Secretaria Ge¬neral del sindicato en el Israel Lewites de la CTCP (Confederación de Trabajadores por Cuenta Propia), después me nombraron Presidenta de la Mutua de Salud ubi¬cada en el mismo mercado.
Hoy en día me dedico a trabajar para la organización, aunque todavía sigo vendiendo lotería y raspadita y me gano unos C$ 80.00 córdobas diarios. Así mantengo a mis hijos, ellos están estudiando becados y van al colegio por las mañanas, Ellos me ayudan con las labores en la casa ya que mi marido no me ayuda para nada con los gastos y las tareas domésticas.
Vivo con un hombre menor que yo (tiene 25 años) y no quiere trabajar. Vivimos en la misma casa mis hijos, mi mamá y dos hermanas cerca del barrio René Cisneros.
Con la globalización y el desem¬pleo muchos hombres se han quedado en la casa, y las mujeres se han ido al trabajo informal de la calle. Es difícil que la mujer vendedora se organice te dicen “no hay tiempo para el sindi¬cato, los problemas con la pareja no nos dejan, tenemos que trabajar para los hijos, no contamos con un trabajo especifico”, perdemos dinero si vamos a las reuniones. Además de no tener tiempo para asistir a las reuniones sufren de violencia intrafamiliar. Los hombres no apoyan el hogar, más bien se ponen celosos cuando sus mujeres van a las reuniones de la organización, les dicen a las mujeres “ustedes andan de vagas”.
Muchos hombres espían a sus muje¬res y si las encuentran platicando con alguien las acosan, muchas mujeres, padecen de psicosis nerviosa, por eso hay tantas madres solteras, se separan por la violencia doméstica. Es mejor estar a solas cuidando uno a sus hijos”. Es común que las mujeres que estamos casadas llevemos el dinero a la casa, aunque las deci¬siones adentro de la casa las toma el marido.
Entre los problemas del sector está la pornografía infantil, la pros¬titución, el alcoholismo, el tráfico de niños, vicios de juegos con las maqui¬nitas tragamonedas. Muchas mujeres trabajan en los clubes de “strip tease” y muchas vendedoras jóvenes se pros¬tituyen para ganar más dinero.
La compañera Socorro Navarrete, Secretaria General del Sindicato del semáforo de la Asamblea Nacional denunció hace unos años a un gringo que le ofreció pagarle US$100.00 dólares por cada niño o niña que ella le encontrara para pornografía infantil. La compañera lo denunció y la policía agarró al gringo, lo puso preso, pero el gobierno de Enrique Bolaños lo soltó al rato por su con¬dición de gringo. Muchos niños de la calle desaparecen y nos hemos dado cuenta que han sido vendidos en US$500.00 dólares, niños de 8 y 10 años que vendían agua helada en la calle.
Existe también mucho irrespeto por parte de los proveedores hacia las mujeres. En el sector existen pro¬veedores prestamistas, usureros que llevan mercaderías a las vendedoras y le prestan con un interés del 40%.
Hay muchas enfermedades res¬piratorias y reumáticas en el sector. Muchas mujeres vendedoras padecen de ácido úrico de tanto caminar pues se les inflaman los pies, se les mancha la piel por tanto sol, quedan medio sordas por el constante ruido y pito de los carros. Donde trabajamos existe mucha insalubridad, basura y poco acceso al agua potable y servicios sanitarios.
La organización nos ha dado opor¬tunidad de hacer más fácil el trabajo pues nos ha apoyado y enseñado a enfrentar las situaciones difíciles. Hay más de mil mujeres en la organización que hemos recibido talleres de capa¬citación sobre género, sobre violencia intrafamiliar, autoestima, liderazgo. Iniciamos este trabajo por amor, por sentir responsabilidad de sacar ade¬lante los problemas del sector.
Yo personalmente me siento respe¬tada en la Confederación de Traba¬jadores por Cuenta Propia del FNT, (CTCP/ FNT), nos han dado bastante espacio y mucho ánimo. Tenemos que luchar por nuestras reivindicaciones. Las mujeres vendedoras necesitamos créditos blandos sin usura, vivienda digna, oportunidades de califica¬ción técnica y profesional, a tener un trabajo seguro, digno y decente, protección y cuido a los niños mientras trabajamos”.
Las mujeres organizadas tenemos esperanza de vivir un día mejor. Una vez nos iban a desalojar y el sindi¬cato nos representó, esto nos dio se¬guridad a los vendedores en la calle, desde que estamos organizados nos respetan mas. La organización en el Israel Lewites es muy buena, estamos desarrollando la mutua de salud, hay una atención buena, no hay grandes filas, en el Ministerio de Salud (MIN¬SA) conseguimos medicamentos, nos conocen y ya tenemos convenios con ellos. Hemos avanzado también en la organización regional del sector.
Personalmente no quisiera trabajar como vendedora informal sino tener un trabajo digno, estable y decente. Como organización estamos entregan¬do toldos a los vendedores para que se protejan contra el sol y la lluvia y estas son señales de que vamos luchando por lograr una mejor segu¬ridad laboral. El trabajo en la calle atemoriza a cualquiera, sobretodo, si es mujer.
Debemos capacitarnos más, sobre¬todo técnicamente, tenemos que for¬mular más proyectos. Hemos montado muchas capacitaciones con enfoque de género pero los matrimonios andan mal, los hombres no quieren trabajar ni ayudar en las tareas de la casa. A veces me siento como que quiero “tirar la toalla”, pues hemos ido tan rápido que a veces siento que nos vamos a estrellar, muchas veces es debido a la pobreza en que realizamos el trabajo.
Muchas mujeres organizadas nos dicen, “¿bueno para qué me orga¬nizaste, capacitaste y legalizaste, ahora qué viene?, ¿Cuánto trabajo más hay que hacer?” les digo: “El trabajo depende no sólo de uno, debe ser el convencimiento de todos y todas”.
En el futuro veo a mis hijos en un trabajo diferente, por eso estudian. Me siento motivada. Somos varias las mujeres secretarias generales de los sindicatos, hay buenas dirigentes mujeres en la Confederación de Tra¬bajadores por Cuenta Propia (CTCP). Nos ha ido mal en el matrimonio pero nuestra punta de lanza debe de ser la organización.
Esta entrevista fue realizada el pasado
25 de Septiembre del 2007, por:
¡NI UN PASO ATRAS!
FNT Informa
Publicación del Frente Nacional de los Trabajadores
Créditos
Tequipanoa Pacayaliztli está escrito en Náhuatl y en Español significa Trabajo y Salud .
Esta revista se publica en el marco del Pryecto Promoción de la Salud Laboral en Centroamérica que el ISACC ejecuta con el apoyo solidario de la Generalitat Valenciana; a través de la Fundació Pau i Solidaritat de Comisiones Obreras de Valencia.